viernes, 8 de junio de 2012

DOBLAR PUESTOS EN LAS MONTERÍAS-II

DOBLAR PUESTOS EN LAS MONTERÍAS-II
(9 de Junio de 2.012)

El 8 de Mayo pasado escribía sobre la cuestión de doblar puestos en las monterías en Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha.

Por lo que respecta a Extremadura, decía que durante la temporada pasada, hemos estado regido, hasta ahora, por lo dispuesto en la  Ley 8/1990 de 21 de diciembre, de Caza de Extremadura.

Esta norma,  disponía respecto al tema del doblaje de los puestos, en su  Artículo 90, redactado según Ley 19/2001, de 14 de diciembre, de modificación de la anterior,  en su apartado 37, que  está prohibido “Llevar más de un arma a los puestos ocupados por más de una persona en monterías, batidas u ojeos”.

Aludía igualmente que había leído y releído, buscado y requetebuscado, por todos los medios a mi alcance, la nueva Ley 14/2.010, que será la que apliquen esta temporada, y no había visto nada al respecto sobre el tema de poblar los puestos. Acababa diciendo que tendríamos que esperar a la Orden de Veda de esta temporada para averiguarlo.

Pues bien, el pasado 1 de Junio, la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía de la Junta de Extremadura, publica en el D.O.E. Nº 105, el DECRETO 91/2012, de 25 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regula la gestión cinegética y el ejercicio de la caza”. En él se regula, aunque no de forma total, la Ley 14/2010, de 9 de diciembre, de caza de Extremadura.

El artículo 100.2 de este Reglamento establece que:

“En las acciones cinegéticas desde puesto fijo, a excepción de lo previsto en el artículo 89 de este reglamento para las sueltas o en los casos en los que se autorice por el organizador de la acción o por resolución de la Dirección General competente en materia de caza, sólo podrá estar en acción de caza y portar el arma un cazador por cada puesto, los acompañantes en los puestos no estarán autorizados para practicar la caza ni contarán con permiso del titular del coto o del organizador de la acción para ello. Cuando se autorice un segundo cazador en el puesto, este en ningún caso podrá cazar simultáneamente con el primero ni podrá haber en el puesto más de un arma desenfundada. En este caso, ambos cazadores deberán contar con el permiso del titular del coto o del organizador de la acción”.

A la vista de este artículo del Reglamento, he vuelto a repasar y releer la Ley 14/2010 para ver si encontraba algo referente a doblar los puestos y que no me hubiera percatado en la anterior ocasión.

En la Ley es el Artículo 58. “Seguridad en las cacerías” el único que trata del asunto y dice lo siguiente:

“Reglamentariamente se fijarán las condiciones mínimas que deben adoptarse en el desarrollo de las diferentes modalidades de caza para garantizar la seguridad en su desarrollo”.

Queda claro pues, que en el caso del doblaje de los puestos, la Ley le dejaba toda la responsabilidad al Reglamento ó a la Orden de Veda en su defecto.

Pero el artículo del Reglamento no deja de ser de lo más curioso. De una lectura un poco detenida del mismo deducimos lo siguiente:

1.     Se puede doblar el puesto en la suelta de animales de granja, según lo dice claramente el artículo 89.2:

La suelta hacia una línea de escopetas se realiza con perdices, faisanes, ánades o palomas procedentes de granjas cinegéticas o cotos de caza autorizados. En esta modalidad pueden doblarse los puestos.

En ningún sitio del Reglamento y menos aún en la Ley, se define lo que significa el concepto “doblar puestos” y, además, el único sitio donde se encuentra uno esta denominación, sin definir,  es en el artículo 89.2, por lo que lo explicado en el artículo 100.2 puede estar referido  a otra cuestión.

El cazador popular entiende que doblar un puesto consiste en que dos cazadores pueden usar cada uno su arma en un puesto con las únicas limitaciones que ellos mismos se impongan. Por lo que en el caso de una suelta de perdices, faisanes ó palomas los dos compañeros de turno podrán tirar a “cascaporro” a todos los bichos que le entren, incluso podrán achicharrar entre los dos a la pobre perdiz, o lo qu sea,  que les entre a tiro. Después, cuando alguna autoridad les denuncie por esta acción, ellos siempre podrán alegar que estaban “doblando el puesto”, tal como indica la norma.

¡Claro!, pero yo me pregunto: ¿es que cambia la seguridad de un puesto porque cambie el tipo de animal que se vaya a abatir? ¿Es que se usan cartuchos menos peligrosos? Más bien, lo que ocurre es que en este caso puede existir un componente de tipo comercial como es el costo de la cacería. Siempre entre dos será más barato, de lo que se desprende que las organizadoras de cacerías “descafeinadas” han tenido influencia en la redacción del artículo.

2.     Si le dejamos al organizador de la cacería que doble el puesto, ¿Qué organizador va a negarse ante el deseo de los monteros? Todos los responsables de monterías, me refiero indudablemente a las “normalitas”, autorizará a que se haga, si no es tonto, puesto que comercialmente le interesa, aunque en este caso, el organizador avisará, curándose en salud, en la papeleta o por el sistema que sea, que lo autorizado es la acción cinegética indicada en el artículo 100.2 del Reglamento y en las condiciones que se indican.

3.     Por otra parte, dice en primer lugar, “a excepción……o en los casos en que se autorice por el organizador de la acción”, para volver a decir “los acompañantes en los puestos no estarán autorizados para practicar la caza ni contarán con permiso del titular del coto o del organizador de la acción para ello”, cosas contradictorias o por lo menos que inducen a ello, ya que un acompañante puede ser perfectamente otro cazador.

En definitiva, con la redacción dada en el Reglamento estamos en la misma situación que en Andalucía, en la que doblar el puesto se autoriza en unas provincias si y en otras no, con la diferencia de que en Extremadura el asunto se solucionaría con mayor rapidez al ser sólo dos provincias, y no 8,  en el posible litigio.

Sin ánimos de corregirle la plana a nadie, al artículo 100.2 se le podría haber dado otra redacción, al objeto que no haya quién en “la Ley busque la trampa” o por lo menos minimizarla. Hubiera quedado, en mi opinión, mejor así:

“Se prohíbe doblar el puesto en las acciones cinegéticas desde puesto fijo, entendiéndose por tal llevar más de un arma a los puestos ocupados por más de una persona. Sólo podrá estar en acción de caza y portar el arma un cazador por cada puesto, no estando los acompañantes autorizados para practicar la caza. Queda exceptuados de lo anterior,  la acción prevista en el artículo 89 de este reglamento para las sueltas o en los casos en los que se autorice por el organizador de la acción o por resolución de la Dirección General competente en materia de caza. Cuando se autorice un segundo cazador en el puesto, este en ningún caso podrá cazar simultáneamente con el primero ni podrá haber en el puesto más de un arma desenfundada”

Creo que estaría más claro. Todavía tienen tiempo, si quieren, cuando publiquen la correspondiente Orden de Veda.

Por otra parte y tal como expresé en el anterior escrito, no tengo problema alguno en acudir acompañado a un puesto, siempre que se regule con claridad tal situación y luego no nos llamemos a equívocos por ninguna de las partes.

domingo, 3 de junio de 2012

SEGUIMOS CON EL CLIMA: INFLUENCIA EN LA VEGETACIÓN Y EN LA CAZA


SEGUIMOS CON EL CLIMA: INFLUENCIA EN LA VEGETACIÓN Y EN LA CAZA
(4 de Junio de 2.012)

        Escribía el 5 de Abril de 2.012 bajo el título “PROLEGÓMENOS DE LA TEMPORADA: LA CLIMATOLOGÍA EN CONTRA”, ciertas impresiones sobre el comportamiento de la climatología y sus consecuencias para la caza.

Hablaba sobre la sequia al comienzo de la temporada, no comenzó a llover hasta últimos de Octubre, un final de otoño prometedor en cuanto a lluvias, un invierno totalmente seco y atípico en cuanto a temperaturas, calor en Enero, frío en Febrero y vuelta a el calor en Marzo, y se despidió el mes de Marzo con lluvias presagiando un Abril lluvioso, pero no nos deparó nada agradable.

Abril transcurrió con lluvias totalmente irregulares, sitios en los que caía una gran tormenta y otros en los que no se dejó ver ni una sola gota de agua. Para colmo de males, los aires solanos fueron de lo más frecuentes y las tierras cortas y descolgadas se quedaron totalmente secas, con lo que la hierba se agostó antes de que el ganado pudiera aprovecharla.

Para colmo de males, el mes de Abril se despidió con unas temperaturas más propias del invierno que de la primavera. En la feria de Sevilla, el día 24, se pasó un día de frío totalmente impensable. Las temperaturas mínimas en Monesterio, a principios de la última semana de Abril,  bajaron bastante por debajo de los 5ºC, subieron cerca de los 10ºC a mediados de semana y volvieron a bajar por debajo de los 5ºC el fin de semana.

La primera semana de Mayo llovió, aunque siempre de forma muy irregular, para presentarse una segunda semana con un calor impropio del mes. En Sevilla  máximas de 38ºC a la sombra y mínimas de 20º C. En  Monesterio se notaron las máximas, sobre 31º C, 7 u 8 por debajo de las de Sevilla, pero las mínimas estuvieron también por el estilo, 20º C.

Estuve en la Romería de San Isidro, el día 13, domingo. En el viaje desde Sevilla hasta “El Culebrín” descubrí que el paisaje había cambiado bastante. El verdor causado por las últimas lluvias de finales de Abril era evidente, pero también que no han resultado nada eficaces. Al paso por la finca del “Esparragal” observo como los trigos están prácticamente de siega y si esta observación es desde arriba, es evidente la claridad que permite ver el suelo. Los trigos no han ahijado, pasando directamente de la fase de nacimiento a la de encañado, con lo cual la producción se verá mermada, sobre todo en estos parajes tan tempranos.

Pasado el ronquillo contemplo a los alcornoques con un cambio extraño en las hojas: en un porcentaje bastante alto, algunos casi el 100%, se observa un color de hojas totalmente parduzco, ocre oscuro, cuando lo normal es ver los nuevos brotes,  “hechadas”,  totalmente verdes. Es como si la parte aérea de la planta se hubiese quemado, “asurado”[1], como consecuencia de una temperatura demasiado elevada. Y efectivamente eso es lo que ha ocurrido: los brotes nuevos se han secado totalmente. Ya lo dije en otra ocasión, las partes nuevas de las encinas y alcornoque, mas las de este último, las nuevas “hechadas” de primavera, donde van las flores, son extremadamente delicadas a las bajas temperaturas. No hace falta que hiele, con que las temperaturas bajen próximas al 0º C, sin llegar, es suficiente para que estos “retoños” se hielen. Pero también puede pasar lo contrario: el exceso de calor también las daña y este año ha ocurrido esto.

Viendo los alcornoques, me ha dado por pensar e imaginar las peripecias de una de nuestras protagonistas cinegéticas: la perdiz. Denles a Vds. por imaginar lo siguiente: a pesar de que la primavera no ha arrancado como debiera, la protagonista de nuestra historia, una perdiz,  después de un mes de marzo bastante seco y de aires solanos, ha logrado componer en el nido una docena de huevos que se dispone a incubar alrededor del día 7 u 8 de Abril. Durante la incubación ha pasado por periodos cambiantes: tormentas, aguaceros irregulares, frío con temperaturas por debajo de los 5º C aunque no haya helado, exceso de calor, etc... Eso sin contar que tanto el raposo como la culebra, por no hablar del jabalí, estuvieron merodeando alrededor de su nido, pero unas veces por no descubrirla y otras porque los engaños surtieron efecto alejándolos del nido, logró llegar a culminar el periodo de incubación.  De los doce huevos, sólo consigue empollar siete, algo por encima del 50%. Los 5 restantes se quedaron “cluecos”, en parte debido a las tormentas, en parte al frío, a la lluvia, a las ausencias del nido causadas por los depredadores, etc... etc..., en fin a un gran número y no bien determinado de dificultades. Los siete pollitos salieron del nido casi inmediatamente y se dispusieron a seguir a su madre por mero instinto maternal. La primera dificultad que se encontraron fue la escasa cobertura vegetal, la primavera poco lluviosa no había prodigado en exceso las hierbas del campo. Cualquier descuido, el más mínimo alejamiento de su madre podía acarrear trágicas consecuencias: el alcaudón real, el rabilargo, por no hablar de otros depredadores como aguiluchos, culebras y ratas de campos, todos sin excepción se encuentran en época de cría y tienen necesidad imperiosa de “acarrear” víveres a sus correspondientes nidos. No digamos depredadores de mayor tamaño, como águilas perdiceras o culebreras, las cuales en un único ataque a la madre acabarían de golpe con la totalidad de la pollada. Por la noche baja la temperatura y la pasan debajo de su madre, al acurruco de sus plumas que despiden calor y protección. Transcurre la primera semana y su número ha disminuido hasta cinco, dos no han podido pasar el stress del paso de la nada a la vida, esa semana en la que cualquier ser vivo  es delicado en extremo. En su segunda semana de vida han adquirido fortaleza y experiencia, saben que deben seguir a su madre, ella es la que le indica donde está la comida, la que los alerta para que acudan a la protección debajo de sus alas  en un escondite seguro, la que les enseña que deben permanecer quietos y ocultos si ella desaparece y que no deben volver a salir hasta su vuelta. Llegan al comienzo de su tercera semana, ya no son esas bolitas delicadas como de terciopelo, se encuentran algo mas espigados y despliegan el cuello hacia arriba como queriendo ser protagonistas de sus existencia. Pero llega algo que desconocen; no aciertan a saber de que se trata, pero se encuentran mal, no están a gusto debajo de su madre, al contrario, prefieren estar fuera de ella. Tampoco fuera se encuentran a gusto, un aire seco y caliente les pone el cuerpo totalmente desajustado. La perdiz se encuentra en una actitud rara, alas y boca abiertas con la lengua fuera galgueando, en una actitud de desasosiego desconocida para ellos. Algo que procede de arriba les está haciendo mucho mal, algo a lo que no pueden mirar a la cara porque los ojos se les ciegan. La perdiz los reúne e intenta protegerlos de eso que relumbra tanto. Pero no es suficiente, los pollitos comienzan también a galguear, es necesario de forma urgente buscar un sitio fresco y en el que haya agua. Si la perdiz no encuentra pronto un lugar adecuado algunos de sus pollos no llegaran a la noche. Su instinto, experiencia y conocimiento del terreno, la lleva a un lugar adecuado: hay agua y vegetación. Ella y los pollos beben en abundancia y se disponen a descansar hasta que se pase  eso que les está causando este desasosiego. Todos los pollos comienzan a relajarse menos uno; ha logrado beber pero ha debido ser tarde, el temible golpe de calor se ha cobrado otra víctima, sólo quedan cuatro.

A partir de la cuarta semana de mayo las temperaturas comienzan de nuevo a bajar. El día 19 se registra una máxima de 19ºC y una mínima de 9ºC. Pasamos de unas temperaturas altas a otras bajas, las dos impropias de este tiempo.

El mes de mayo se despide de nuevo con calor y comienza de nuevo el mes de junio con temperaturas más agradables.

No sabemos cómo seguirá nuestra protagonista. Ha logrado superar, entre incubación y cría, dos meses con una climatología totalmente cambiante: se ha pasado en poco tiempo  de la lluvia a la sequia, del frío al calor y del tiempo en calma a rachas de aires solano totalmente seco y que obligan a buscar refugios de inmediato. De doce huevos en un principio ha pasado a tener cuatro pollos cara al verano. Todavía le esperan dos meses para que lleguen a ser “igualones” y adquieran cierta dependencia. Casi con toda seguridad no llegaran todos al final, con suerte veremos dos el mes de octubre, cuando se abra la veda. Pero tendremos la satisfacción de cazar un animal totalmente salvaje; nos veremos totalmente recompensados con un solo lance a lo largo del día. Se cumplirá la verdadera esencia de la caza: escasa y sufrida.



[1] Fenómeno por el cual ciertas partes de la planta pierden humedad a pesar de que exista en el suelo. Se produce como consecuencia de un exceso de calor y/o temperatura ambiente acompañado de vientos secos, los famosos “solanos”. La velocidad de absorción del agua por parte de la planta es menor que la correspondiente de transpiración a consecuencia del calor. De esta forma la planta pierde mas agua que absorbe y, en consecuencia, si el fenómeno dura demasiado, la aplanta puede llegar a secarse. Es un fenómeno fisiológico similar al denominado “golpe de calor” en las personas: por mucho que se beba, se pierde más agua en la transpiración mediante el sudor, con lo cual se puede producir lo que se denomina una “lipotimia”. Me ocurrió en una ocasión después de estar apagando un incendio durante bastante tiempo. La solución es parar de trabajar, irse a la sombra y recuperarse poco a poco bebiendo agua fresquita y comiendo algo de fruta. ¡Claro!, desgraciadamente las plantas no pueden hacer esto.

martes, 8 de mayo de 2012

Doblar Puestos en Monterias y Batidas

DOBLAR PUESTOS EN LAS MONTERÍAS YBATIDAS
(8 de Mayo de 2.012)

Lo de doblar los puestos en las monterías es algo que me ha sorprendido. Siempre tenía entendido que estaba prohibido, pero mira por donde en la montería que le tocó al “Paquino”, en la provincia de Jaén, término municipal de Vilches, venia expresada con claridad en la carta que recibió que se podía doblar el puesto, o sea: dos hombres y dos armas, una para cada uno. No deja de ser extraño, ya que en el resto de la Comunidad, como en Sevilla en “El Berrocal y en la Serranía de Ronda en Málaga nos advirtieron con meridiana claridad la prohibición de doblar el puesto.
Siempre hemos entendido que doblar el puesto consiste en ir dos cazadores a un puesto cada uno con su arma. No sería por tanto doblar puesto ir a un puesto dos personas con dos armas, siempre que una de ellas no fuese cazador y las armas fueran de la otra. ¿Está claro?
Per antes de saber el porque en un sitio si y en otro no, veamos que dice la normativa respecto a doblar puesto, dependiendo de cada Comunidad Autónoma.

ANDALUCÍA

La Ley 8/2003 de 28 de octubre de la Flora y la Fauna Silvestres, en su artículo 55.1, expresa que con carácter general se prohíbe: h) “Cazar desde puestos dobles o en línea de retranca, entendiendo por tal la que está situada a menos de mil metros de las líneas más próximas de puestos en monterías, ganchos o batidas”, y en el artículo 77, dice que es infracción grave en materia de caza: “Cazar desde puestos dobles o en línea de retranca haciendo uso de armas de fuego”
Tanto esta Ley,  como el Decreto 182/2005, de 26 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de la Caza, no definen lo que se entiende por doblar puesto, o por lo menos yo no lo encuentro.
Se deja todo a la interpretación del posible agente denunciante y estos interpretan de que el puesto es doble cuando habiendo dos personas, también hay dos armas, con lo cual si a un puesto van dos personas sólo se podrá llevar un arma.
A la vista de la polémica, el  Jefe de Los Servicios Jurídicos de la Dirección General de Gestión del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente,  manifiesta lo siguiente: “la normativa actual en ningún caso prohíbe la posibilidad de que pueda ir más de una persona a un puesto de caza, de igual modo nada dice sobre el número de armas que se permite llevar a un cazador al puesto, con independencia de que se vaya solo o acompañado, por ello y atendiendo a la regla de interpretación, de que donde la ley no distingue, tampoco el que interpreta debe hacerlo, podemos concluir que todo lo anterior es posible y no sancionable por la citada disposición".
De lo anterior se deduce que pueden ir dos personas a un puesto, pero dice con toda claridad al referirse a las armas, que la Ley “nada dice sobre el número de armas que se permite llevar a un cazador al puesto”. Lo dice claramente, “un cazador con sus armas, mas de una”, pero la persona que le acompañe no debe ser cazador. Eso no debe ser considerado doblar el puesto, puesto que sólo va un cazador.
Por otra parte, y me remito al Pliego de Condiciones Económico-Administrativas y Técnicas Particulares para venta mediante sorteo de Permisos de Caza para las modalidades de Rececho y puestos de Batidas y Monterías, de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de la Consejería de Medo Ambiente, Pliego Sorteo Público de Caza 2011/2012, en su página 13, apartado 11.1.2.5, dice:
“En monterías y batidas, sólo se permitirán dos (2) personas y dos (2) armas por puesto. Solo se admitirá una tercera persona si fuera un menor de 12 años. Queda terminantemente prohibido el simultanear el tiro de dos cazadores sobre una res y "abrirse" en el puesto, siendo esto último causa de denuncia e incluso paralización de la montería. Queda también terminantemente prohibido doblar puesto. Como se deriva del artículo 55.1.h) de la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres, ha de considerarse como puesto doble, las siguientes situaciones:
• Puesto doble: aquel en el que se ubiquen dos o más cazadores con sus respectivas armas, dispuestos a cazar de forma simultánea en un mismo lance o jornada cinegética.
• Puesto doble o desdoblado: aquel en el que dos cazadores con sus respectivas armas se encuentran separados o desplazados, uno o ambos, de la ubicación legal del puesto fijo, según la definición del apartado b4) del artículo 78.1 del decreto 182/2005, de 26 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de la Caza, aplicable tanto para todas las modalidades de la caza menor en puesto fijo como para los puestos de las modalidades de montería y batida de caza mayor”
Yo entiendo, según esto, si no que me lo expliquen, que no constituiría doblar el puesto dos cazadores con sus respectivas armas, juntos, que bien se reparten el terreno para tirar cada uno a una zona, o bien se reparten el tiempo, para tirar uno antes y el otro después. Si sería doblar el puesto, “puesto doble”,  tirar los dos a la misma pieza o bien separase, puesto desdoblado”,  para abarcar mas terreno.
Como vemos no es lo mismo el razonamiento del jefe de los servicios jurídicos de la Dirección General de Gestión del Medio Natural que el correspondiente del Pliego Sorteo Público de Caza. Este último permitiría dos cazadores con sus respectivas armas, siempre con las limitaciones expuestas. Sin embargo, el primero no limita el número de armas pero si el de cazadores: sólo uno.
Pero ahora veamos lo que ocurre si el Seprona sorprende a dos cazadores en un puesto con dos armas, cada uno con la suya, desenfundadas y cargadas, estén juntos, separados, tiren a la misma red o distinta, se repartan el terreno y/o el tiempo, dispuesto a una cosa u otra, en fin …. Pues que los denuncian por doblar el puesto, amparándose en la Ley. Y ¿si el Seprona encuentra a un cazador y el amigo que lo acompaña, que no es cazador, el primero con un arma preparada y cargada y otra arma de su propiedad enfundada, el amigo solo mirando sin usar arma de ninguna clase?, pues que los denuncian por doblar el puesto, y también se amparan en la Ley. Y todo ¿porqué?, pues porque la Ley no define con claridad meridiana lo que es doblar el puesto.
Y todo esto es porque parece ser que en Jaén ha habido un recurso de unos cazadores denunciados por el Seprona y ha obtenido una sentencia favorable de un juez. Este ha aceptado los argumentos de los denunciados, según los cuales, con la ley en la mano, no hay normativa que impida a dos o más cazadores estar con sus respectivas armas en un puesto de montería, al menos en Andalucía. Todo basándose en que ni en la ley 8/2003, ni en el Reglamento de ordenación de la Caza se define el término “doblar puesto” , ni tampoco se dice nada del número de armas que se pueden llevar a un puesto de caza ni cómo se han de utilizar.
Esta Sentencia, parece ser que es la que decide a que en las Batidas y Monterías que celebra la Agencia de Medio Ambiente y Agua en Jaén, y creo que también en Córdoba, permita doblar el puesto y así lo admite en las cartas de comunicación a los agraciados en los sorteos. Pero no en Sevilla, en la que admite dos personas y dos armas por puesto y luego prohíbe “puesto doble” y “puesto desdoblado”. A la hora de la verdad, una de las advertencias que te hacen antes de salir a la mancha es que está terminantemente prohibido doblar el puesto.
La sentencia es en firme y no cabe recurso, pero claro, en España, para sentar jurisprudencia y que los jueces y tribunales hayan de aplicar ese criterio, han dictarse reiteradas sentencias por el Supremo, o en su caso por el Tribunal Superior de Justicia Andalucía, y no creo que esta sentencia sea de alguno de estos tribunales, lo cual quiere decir que si te “trinca” la autoridad competente, o sea “El Seprona”, te denuncia y luego tienes que plantear un nuevo recurso y dependiendo del juez que te toque, te absolverán ó te caerá la china.

EXTREMADURA

Lo de Extremadura es de lo más curioso. A pesar de que la nueva norma, la Ley 14/2010, de 9 de diciembre, de caza de Extremadura”, se publica en el D.O.E. nº 239, el  miércoles 15 de diciembre de 2.010, y todo el mundo pensábamos que la Orden de Vedas para la temporada de caza 2.011/2.012 se desarrollaría con arreglo a esta Ley, la Junta de Extremadura, sin saber porqué,  publica en el D.O.E. nº 113, Martes, 14 de junio de 2011, la “Orden de 10 de junio de 2011 por la que se establecen los periodos hábiles de caza durante la temporada 2011/2012 y otras reglamentaciones especiales para la conservación de la fauna silvestre de la Comunidad Autónoma de Extremadura”. Y ahora explico lo de la curiosidad: la nueva Ley en su “Disposición final quinta. Entrada en vigor”, establece su entrada en vigor a los seis meses de su publicación en el Diario Oficial de Extremadura, o sea a partir del 15 de Junio de 2.010 inclusive. Muchas órdenes de veda se han publicado mas tarde de esta fecha, por lo que aparentemente no debería haber habido problema para publicar una Orden de vedas basada en la nueva Ley 14/2010. Pero no, la Junta de Extremadura “riza el rizo” y publica la Orden de veda pasada, la “Orden de 10 de Junio de 2.005” en el D.O.E. nº  113, Martes, 14 de junio de 2011, y establece en su Disposición final segunda. Entrada en vigor” que  entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario Oficial de Extremadura, o sea el día 14 de junio, un día antes de la entrada en vigor del la nueva Ley 14/2010. Por lo tanto la Orden de vedas 2011/2012 no está basada en la nueva Ley 14/2010, sino en la antigua, la Ley 8/1990, de 21 de diciembre, de Caza de Extremadura, vigente hasta el 15 de junio de 2.011.
Esto quiere decir que se ha hecho una Ley, la 14/2010, que no se aplicará en materia de caza hasta, supongo, el verano de 2.012, en desarrollo de la temporada 2.011/2.013. Es decir, que la nueva Ley 14/2010 se aplicará, en el mejor de los casos, con cerca de dos años de retraso. Desde luego, para “este viaje no era menester alforjas”, no se porqué tanta prisa.
Esto es, durante toda la temporada pasada, hemos estado regido por lo dispuesto en la  Ley 8/1990 de 21 de diciembre, de Caza de Extremadura.
Esta norma dispone, respecto al tema del doblaje de los puestos, en su  Artículo 90, redactado según Ley 19/2001, de 14 de diciembre, de modificación de la anterior,  en su apartado 37 que  está prohibido “Llevar más de un arma a los puestos ocupados por más de una persona en monterías, batidas u ojeos”, estando calificado dicho hecho como infracción menos graves, multa de 150,26 a 601,01 euros y  la retirada de la licencia de caza e inhabilitación para obtenerla y poseerla por un plazo de un año.
No hay ninguna duda, si al puesto va mas de una persona, sea secretario, acompañante, esposa, hijo, cazador o no, no se puede llevar más de un arma. Pero esto valía para la temporada pasada.
Pero, y en la temporada que viene. Pues ni idea. He leído y releído, buscado y requetebuscado, por todos los medios a mi alcance, la nueva Ley 14/2.010, que supongo si valdrá para la temporada que viene, y no he visto nada al respecto sobre el tema de poblar los puestos. Habrá que esperar a la Orden de Veda de esta temporada para averiguarlo.

CASTILLA LA MANCHA

La normativa vigente en Castilla La Mancha respecto a la caza es la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de Castilla-La Mancha, cuyo artículo 62 establece, en su apartado 2.1.1., que “Para garantizar la seguridad de las personas en monterías, ganchos y batidas de caza mayor, en el puesto ocupado por más de una persona sólo podrá haber un arma”
¿Hay alguna duda? ¡Ninguna!

CONCLUSIÓN

En Andalucía no sabe uno a que atenerse. A pesar de que en algunas provincias te dicen que se puede doblar el puesto, siempre esta uno sujeto a la interpretación de la Ley por un agente de la autoridad, y si luego te denuncia estará también sujeto a la interpretación de la Ley que haga el juez correspondiente, como consecuencia de la poca claridad de la normativa.
En Extremadura no había duda. Hasta la temporada pasada estaba claramente prohibido doblar el puesto. A Partir de ahora, no se sabe.
En Castilla la Mancha está todo de una claridad meridiana. No se puede doblar el puesto.
Yo por mi parte me gusta estar sólo en un puesto, aunque si cuentas con alguien de confianza, un familiar o buen amigo, muchas monterías se te hacen más llevaderas y por supuesto más baratitas, la cosa no está para dispendiar mucho.

lunes, 16 de abril de 2012

Excursión Cinegética Desdichada

EXCURSIÓN CINEGÉTICA DESDICHADA
(16 de Abril de 2.012)

Por mi edad, nací en 1.948, conocí suficientemente la forma de actuar de la dictadura de Franco y creo que hemos tenido suficientemente tiempo para tomar una idea de la monarquía parlamentaria que tenemos como régimen. Por otra parte, la historia nos ha demostrado que en las dos ocasiones que pudo manifestarse la República, como forma de gobierno, fue un fracaso bien palpable.
De las tres formas de gobierno, indudablemente, es la Monarquía Parlamentaria, con todos sus defectos, la que ha demostrado, sin que suponga un ejemplo para las otras dos, un mayor régimen de libertades.
Por lo que a mi respecta, en estos momentos actuales, es lo mejor que podemos tener. Sinceramente creo que las ventajas que nos ha reportado la monarquía, representadas por dos actuaciones casi magistrales como se pueden considerar  una transición impecable y una actuación no menos acertada del rey en el 23-F, ha superado hasta ahora a sus defectos. Pero no por haber actuado bien en un par de ocasiones, ya se puede dar por cumplida para toda su existencia. Todos los días hay que ganarse el pan y el Rey no tiene que tener más privilegios que aquellos que puedan considerarse inherentes a su cargo.
La Constitución Española, no se si para bien o para menos bien, dice en su artículo 1.3 que “La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria” y en el artículo 57.1 que La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica”.
Indudablemente, haber nacido en la familia real es un gran privilegio y llegar a ser Rey por ser el primogénito mayor privilegio aún. Igualmente me refiero a aquellos que por razones de estado o enamoramiento forman parte de la familia real. Pero los privilegios deben llevar aparejadas obligaciones especiales. La familia real debe ser ejemplo para los españoles en todos los aspectos de su vida y uno de los fundamentales es su vida social.
Nuestro Rey no es ningún santo, pero hasta ahora ha sabido llegar a convencer a una mayoría de españoles de la necesidad de la monarquía en España como Régimen político. No tanto sus descendientes. Las niñas no han sido capaces de elegir convenientemente una pareja para el matrimonio. La mayor está separada y el consorte de la menor parece ser, presuntamente, que no ha llevado los negocios de forma adecuada. Por otra parte, el príncipe, heredero de la corona, creo, es una opinión, debería haber elegido otra persona cuya obligación fundamental es dar un heredero a la corona.  Su madre constituye un excelente ejemplo.
Tan deteriorada estaba últimamente la monarquía, que el Rey tuvo que hacer un esfuerzo en la última alocución a los españoles en las Navidades para decir que todos los españoles somos iguales ante la Ley y que a todos, sin exclusión, nos llega el brazo de la justicia cuando nos lo merecemos.
No es que uno se crea las cosas a pies juntillas, pero la comunicación de Navidad supuso una intención, por lo menos, por parte del Rey, para decirnos a los españoles que la casa real está donde debe estar y no adonde la llevan, a veces de forma involuntaria, personas allegadas a ella.
Quiero decir, que a pesar de todas las, podíamos llamar, irregularidades cometidas por los miembros de la Familia Real, sus progenitores, tanto Da Sofía como D. Juan Carlos, quizá mas la primera, por su preparación y educación, se habían mantenido en el lugar que les corresponden por su posición. Pero la noticia salida estos días en los periódicos va a quedar fuera de juego a D. Juan Carlos.
La caza es un deporte o divertimento, llamémosle como queramos, al alcance de todos los españoles. Pero ciertos tipos de caza solo están reservados a una élite muy especial, debido a los elevados precios que hay que pagar.
El precio de abate de un elefante es bastante elevado. Aunque soy cazador, sólo tengo datos por las revista especializadas que leo, nunca los cazaré, está claro, creo que el precio por matar uno de estos “animalitos” está en un mínimo de 40.000 €, pudiendo llegar hasta los 100.000 €, incluso más, dependiendo del trofeo. Supongo que un Jefe de Estado, en nuestro caso el Rey D. Juan Carlos, no se arriesgaría a un viaje de este tipo para traerse a casa un trofeo representativo. Pero el costo de una cacería no se mide sólo por el precio que pueda  costar el abate del animal, hay otras cosas: organización, desplazamientos, estancias, documentación, elaboración y  transporte de trofeos, coste de las armas y munición, etc, etc.. Y si encima el cazador es una persona con responsabilidades de Estado, como es el caso que contamos, los precios se disparan. En este caso parece ser que D. Juan Carlos se ha desplazado hasta Botsuana en un avión particular, acompañado por sus correspondientes escoltas y asesores, y ha regresado, esta vez más justificado, por el mismo procedimiento. Parece ser que como en Botsuana no tenemos embajada, la coordinación para el regreso fue asumida por la embajada de Namibia, país fronterizo. E igualmente, parece ser, según noticias, que fue únicamente atendido por el médico que le acompañaba antes de llegar a Madrid. Es decir, que también le acompañada un médico.
Pero los “privilegios” de la cacería, viajes privados y acompañantes de todo tipo, no vienen solos. Inmediatamente que surge el accidente, se prepara el regreso y se produce el ingreso en el Hospital San José de Madrid, centro de carácter privado perteneciente a la cadena U.S.P., donde se encuentra, parece ser, el mejor traumatólogo español del momento, el doctor Ángel Villamor, famoso por las operaciones efectuadas a deportistas de élite y sus prontas recuperaciones. Pero esto es algo a lo que ya nos tenía acostumbrado. No es la primera vez que visita esta clínica y ya se fue también a Barcelona, donde ocupó, parece ser, una planta entera de un hospital. En este caso se trató de la extirpación de un nódulo pulmonar y el galeno fue el Dr Laureano Molins López-Rodó, también el maximo exponente en su especialidad en España, del Hospital Clínic. Desde luego no está el rey por hacer uso de las dependencias del  Sistema Sanitario Público.
Pero hay mas cosas y es que, en una familia bien avenida, y la familia real si no lo está deberían tener obligación de parecerlo, lo normal es que la esposa y los hijos hubieran manifestado su interés por el padre y hubieran tenido que estar en su compañía en estos momentos de trance. Pues por lo visto no es así. El príncipe se hizo presente transcurridas más de 24 horas, en una visita casi de cortesía  y a estas alturas no se sabe nada de la esposa y de la hija menor. A todo esto, nuestro cazador, todavía no ha visitado a su nieto, convaleciente por herida de arma de fuego.Verlo para creerlo.   
   Por otra parte, parece ser, nos hemos enterado de la cacería de elefantes por culpa del accidente. Si este no hubiera sucedido opino que no nos habríamos enterado. Al fin y al cabo, no hubiera sido la primera y probablemente la última cacería. De hecho, la empresa que llevaba la organización de esta cacería, por las noticias “Rann Safaris”, tiene al Rey como uno de sus mejores clientes.
Puede que, según las palabras de D. Juan Carlos por Navidad, seamos iguales ante la Ley, aunque está por verse, pero, desde luego,  no somos iguales ante una eventual atención sanitaria. Transcurridas 24 horas del accidente, está operado y ya realiza sus primeros ejercicios. ¿Se imaginan ustedes lo que  hubiera ocurrido con el “españolito de a pié” en situación análoga?
Con la crisis que atravesamos,  real y más que real aunque haya quien no se la crea, toda la ciudadanía está muy sensible con las actuaciones políticas y con la democracia, incluida la Monarquía. No era el momento más oportuno para irse a cazar elefantes a África, más después de haber hecho público el presupuesto de la Casa Real. Dicen que la asignación del Rey de España asciende  a unos 140.500 €, mas  otros 152.000 para gastos de representación. ¿Creen ustedes, los que lean esto, que un español aunque sea el Rey, puede con esta asignación irse a una cacería con un coste, incluido todo, mayor que su asignación anual? Porque calculen lo que vale un avión para veinte o más personas con itinerarios de 10 horas, desplazamientos en África, estancias para todos, etc..etc.., a los que desgraciadamente hay que sumar los gastos de la clínica. Por supuesto ni se me ocurre que se fuese aceptando una invitación, porque en ese caso sería peor.
Creo que la monarquía en España atraviesa por una crisis bastante sería, aunque tampoco se puede hacer leña del árbol caído, máxime cuando la democracia española le debe tantos favores a D. Juan Carlos, calificado, con razón, por parte de la prensa como "una figura de dimensión histórica, cuyo protagonismo en la Transición democrática y en la ya larga etapa constitucional merece el reconocimiento y la admiración de una gran mayoría de los ciudadanos".
Coincide la noticia, para más INRI, con la celebración del 80º aniversario de la República, proclamada el 14 de Abril de 1.931, y los partidos de izquierda no pierden ocasión para “recoger peces en río revuelto”. Y no ya la izquierda más radical, sino las izquierdas más cercanas al centro, están dando “la vara”. Sin ir mas lejos, esta mañana, el líder de los socialistas madrileños, Tomas García,  invitaba “amablemente” a D. Juan Carlos para que abdicara.
Menuda herencia le está dejando D. Juan Carlos al Príncipe de Asturias, ya puede ir espabilando y hacer algo de renombre para caer bien a las gentes, si no….. Los tiempos de ejercer de árbitro o moderador han cambiado. No basta con eso, un Jefe de Estado debe comportarse como tal y dar ejemplo. Su forma de actuar, por encima de lo que dictaban las condiciones políticas actuales, ¿es que no tiene asesores S.M.?, no ha podido ser mas inoportuna y desdichada.
Pero no ha salido perjudicada sólo la Monarquía. El partido en el gobierno, esforzándose en convencer, sin hacerlo,  a los españoles de que los recortes son necesarios, que lo son, no sabe explicar adecuadamente este proceder. Si como efectivamente se dice, el gobierno estaba al tanto de esta expedición, que debió desaconsejar en su momento, ¿por qué no aclara su postura caiga quien caiga? Como siga así en su forma de actuar le van a crecer los enanos. También ha perjudicado a su protagonista, dado el accidente, al Gobierno de España del que es Jefe de Estado, al partido en el gobierno, el PP, que no sabe explicar, por inexplicable,  lo sucedido y por añadidura al gremio de los cazadores, por si nos faltase algo que nos perjudique socialmente.
A pesar de todo y reconocer en esta actuación un fallo garafal, la excursión se puede tachar de desdichada y a mi después de todo la figura de D. Juan Carlos no me cae mal y ¿Quién me dice que una República nos costaría menos dinero y fuese más eficaz? Yo, particularmente, lo dudo.
Yo le pido a S.M. que guarda su imagen, que la cuide y le haga fácil la tarea futura a su heredero, y que en definitiva que se cuide física, social y familiarmente para que sea siendo un ejemplo para todos los españoles y no de que hablar a ciertos grupos que están deseando hacer leñan de lo que sea.
Para finalizar le deseo a S.M. una pronta recuperación y que siga cazando muchos años, pero, ¡coño!, aquí en España.

jueves, 5 de abril de 2012

PROLEGÓMENOS DE LA TEMPORADA: LA CLIMATOLOGÍA EN CONTRA
(5 de Abril de 2.012)

Una temporada de caza comienza a fraguarse desde el mismo momento en que se termina la anterior, incluso puede verse afectada por factores que se desarrollaron al final de la pasada. Fundamentalmente me estoy refiriendo a los agentes meteorológicos.
Comenzó la temporada pasada con un régimen de lluvias tardío, ya que las primeras lluvias no se presentaron hasta el día 23 de Octubre. Coincidió con la zorrada celebrada en la solana de “Valdelalosa”; no llovió mucho ese día, se registraron sólo 5,20 l/m2, pero sería por que me cogió descuidado o porque en el lugar que yo estuve llovió más, la lluvia, que fue bienvenida, sirvió también para calarme hasta los huesos. Al final del mes se contabilizaron un total de 114,40 l/m2, lo cual esta bastante bien, siendo la media de este mes de de 17 l/m2. Con todo, se acabó el mes con un superávit importante. Si Octubre acabó bien, los comienzos de Noviembre fueron más que prometedores: el día 2 se registraron 28,20 l/m2  y se acumularon hasta el día 23 del mes, último de lluvia, 66,80 l/m2, quedando con casi 50 l/m2  por encima de la media.
Terminamos por lo tanto con un otoño, aunque tardío, bastante aceptable, con el único inconveniente de su tardanza: hay que tener en cuenta que el déficit acumulado en el otoño durante los meses de agosto, septiembre y octubre, hasta el día 23, había sido de  cerca de 60 l/m2, por lo que los frutos propios del otoño, aceitunas y bellotas fundamentalmente, así como las siembras tempranas, no se vieron beneficiados, tempranamente, por las lluvias.
Se esperaba, por semejanza con el anterior, un invierno lluvioso, pero el mes de diciembre se destapó con sólo 2 l/m2  el día 10, sin que en todo el resto del mes volviera a caer una sola gota.
Las primeras lluvias de agua registradas en el nuevo año 2.012 comenzaron el día 15 de enero: 8 l/m2  y se despidió el mes con un total de 8,40 l/m2.
“Febrerillo el loco” se despidió totalmente seco, así que las lluvias que deben preparar la tierra para siembras de verano, girasoles, garbanzos y similares, no se dignaron aparecer y no solo no se realizaron las siembras veraniegas sino que las propias de los cereales de invierno comenzaron a mostrar los síntomas inequívocos de la carencia de agua.
Las temperaturas habidas durante los meses de Diciembre y Enero fueron más que suaves, por no decir calurosas, sobre todo si las comparamos con las del año anterior. Baste decir que en la montería celebrada en Santaolalla, el 23 de Enero de 2.011, nevando, pasé mas frío que “lavando berros”, y en la de este año, 22 Enero, estuve en mangas de camisa y arremangado.
Llegó el mes de Marzo y se cumplió lo de Marzo marcero, o tan frío como enero, o tan falso como febrero”. Siguió prácticamente sin llover, sólo 12,80 l/m2 que no sirvieron para nada, y como presagio de la primavera entró en la península un frío polar, por no decir del “carajo”, registrándose temperaturas de hasta  - 7ºC en Monesterio y por debajo de 0ºC en Sevilla durante varios días, lo cual acabó con las pocas esperanzas que le quedaban a los cultivos de invierno: trigos y cebadas quedaron afectados muy negativamente. De forma similar ocurrió con los pastos en la sierra: el ganadero se ve obligado, por falta de comida en el campo, aun a estas alturas del año, a tirar de costal. Para colmo, marzo se está despidiendo con vientos cuando no del norte, solanos bastante desagradables que están dejando el suelo totalmente seco.
Menos mal que la despedida final del mes de Marzo ha sido con el comienzo de lo que parece ser un mes de Abril revuelto, con lluvias. A ver si se cumple el refrán de en “Abril aguas mil” y “Marzo ventoso y Abril lluvioso vuelven a Mayo florido y hermoso”, aunque no confío mucho que llueva mucho en Abril.
De momento, a la fecha de este escrito y desde el día 30 de Marzo se han acumulado en Monesterio un total de 11,30 l/m2 y en Sevilla 15,00 l/m2. Eso si, escandalosos 100%, sobre todo debido a la falta de costumbre y a que ha llovido lo suficiente como para “joder” la Semana Santa y no causar efecto apreciable en el campo. Si la climatología no sigue durante todo el mes de forma parecida, el poco agua que ha caído, dada la sequía del suelo y la falta de cobertura vegetal,  se la llevarán los vientos solanos.
A todo esto, el 70% del cereal de invierno ya se ha perdido de forma irreversible y ya se puede uno figurar como habrá escapado la caza. Yo me pongo en el lugar de una perdiz por la que pasa un mes de Enero y parte de Febrero sin fríos, que mas que invierno constituyen una primavera adelantada, y el pobre animal totalmente confundido en su fisiología, comienza a prepararse para una reproducción normal, ya se sabe, todo eso de acondicionar el celo, comenzar la producción de huevos, la consiguiente puesta, incubación, etc...etc..., y a las primeras de cambio, sin previo aviso, las temperaturas medias bajan entre 10 y 15ºC de golpe, llegando las mínimas a 7 y 8ºC bajo cero y manteniéndose en estas cifras por espacio de más de quince días. A esta bajas temperaturas le siguen, segunda quincena de marzo, unas temperaturas suaves que inducen a la puesta e incubación de alguna que otra perdiz, a la que le sorprende estas lluvias, precedidas de tormentas en su mayoría, con el consiguiente deterioro para las nidadas.
A uno, resguardado en la casa, con calefacción, agua calentita y “todos los perejiles” se le pone el cuerpo malo debido a estos cambios tan bruscos, con que más a un animalito en pleno campo. Muchos no habrán superado la prueba y el resto, supongo que, seguro que no me equivoco, la naturaleza es sabia y sabe priorizar en caso necesario, habrá mandado a paseo la fisiología encargada de la reproducción de la especie y habrá atendido, priorizando sus necesidades, la fisiología que le permita seguir  sobreviviendo a las inclemencias climatológicas: la reproducción que espere. Como consecuencia de todo ello habrá perdido el tiempo y las energías que pueden le sean necesarias más adelante.
Indudablemente, no comenzamos bien la temporada 2012/2.013. La climatología adversa nos pasará cuenta esta temporada. Ya veremos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

CAZADORES vs. ECOLOGISTAS

CAZADORES vs. ECOLOGISTAS
(4 de Noviembre de 2.011)

Esta mañana, estamos a primeros del mes de Noviembre, a propósito de una revista de Medio Ambiente encontrada en mi mesa, concretamente “REDlife”, patrocinada por la Junta de Andalucía y otras empresas, dos compañeros se han dirigido a mí para hacerme dos observaciones.
La primera para asociar, dado que saben que soy cazador, el color rojo de la segunda parte del título “life” con la sangre:
- Es curioso, me dice una compañera, el color rojo, al igual que la sangre que se produce en la caza.
No se que tiene que ver la revista en cuestión con la caza, yo creo que mas bien nada, pero como vienen animales en la portada y soy cazador, enseguida asocian la publicación con la caza, cuando en realidad el tema fundamental de la revista es la conservación de la naturaleza en general.
En cuanto al color rojo, parece como si fuese exclusivamente el de la sangre, siendo bastante abundante en la naturaleza. Multitud de flores, frutos y bayas silvestres presentan este color, como la amapola y el madroñero y numerosos animales lo tienen para atraer a las hembras. Nuestra misma perdiz toma su nombre de sus coloraciones. Por otra parte el color rojo en Asia es predominante en las bodas, en la India representa la caballerosidad, esta presente en numerosas banderas del mundo y, aparte de otras cosas, también es usado en las prendas íntimas en ocasiones “solemnes”. ¡Bueno!, pues a pesar de todo parece ser que hay numerosas personas que asocian este color sólo y exclusivamente con la sangre y  la guerra, o por lo menos es lo primero que se les viene a la cabeza cuando ven algo rojo
La segunda ha sido una pregunta más directa, sin asociarme con la revista y yendo totalmente al grano:
- Los cazadores sois ecologistas, ¿no es cierto?
La primera observación, es evidente que ha tenido dos fallos, primero asociar la revista con la caza y segundo asociar el color del título con el color de la sangre. Enseguida he contestado con otra pregunta:
- ¿Tu sueles comer carne?
No he tenido respuesta, solo una sonrisa socarrona, marchándose enseguida sin querer entrar al trapo.
La segunda pregunta si la he respondido directamente:
- No se si los cazadores somos ecologistas o no, pero la realidad es que si hay perdices, liebres, conejos, venados y otras especies de caza en el campo, es porque los cazadores estamos interesados en que las haya.
Estas preguntas me invitan a hacer algunas reflexiones.
Las personas ajenas al mundo de la caza, no tienen que ser, ni parecer,  más sensibles a la vida animal que los cazadores. Por otra parte, estos últimos no tienen porque ser todo lo contrario, duros e insensibles. De hecho de todo encontramos en la viña del Señor, dentro de los cazadores y fuera de ellos. Los cazadores aunque a algunos no se lo parezca, también tenemos nuestro corazoncito.
Todo paisano ó currito,  - a excepción de los llamados vegetarianos estrictos, los denominados veganos” -   o sea  vegetarianos y no-vegetarianos, sean cazadores ó no cazadores, suelen ó solemos, comer carnes o productos animales con mayor o menor asiduidad. Pero existe una gran diferencia entre las consecuencias derivadas de comerse una perdiz o un pollo, un filete de ternera o uno de venado, un conejo de monte o uno doméstico.
De principio y eso es evidente, analizando la cuestión con extrema sencillez, sin entrar en la calidad de las carnes, por cada perdiz que se come un cazador u otro comensal cualquiera, deja de producirse su equivalente de peso de pollo, con lo cual se está evitando la muerte de un animal, el pollo, aunque sea  en perjuicio de otro, la perdiz. Igual pasaría con el conejo, vaca o venado. No se producirían ni más ni menos muertes de animales. La situación permanecería equilibrada.
Pero no debemos pararnos sólo en esto, aunque ya de por si sólo bastaría para justificar la caza en su sentido estricto: una muerte por otra: sustituimos, de una forma sencilla, un animal por otro. No hay que entrar en la discusión de si es cruel el acto de matar en la caza o en el matadero. Los dos actos son cruentos y tratan en lo posible de ser lo menos crueles posible.
En mi opinión, es  menos cruel la caza que el matadero: el animal en el campo pasa de la vida a la muerte, en la mayoría de los casos, en breves décimas de segundo, sin que siquiera se haya apercibido de ello. Los cartuchos de caza y las balas de rifle están diseñados para matar cuanto antes y ahorrar sufrimientos al animal. Sin embargo, en los mataderos, los animales se hacinan, pasan horas sin comer ni beber, después de un largo y penoso viaje,  y las mas de las veces llegan a la muerte en estado lamentable y apercibiéndose, con total seguridad, de lo que les espera. Eso sin contar las condiciones de vida por las que han pasado: encerrados en espacios mínimos sin apenas poder moverse.
Pero tenemos mas cuestiones importantes a analizar. No hacerlo sería considerar la cuestión de una enorme simpleza.
Es evidente que no se cría lo mismo una perdiz que un pollo. La producción de este último está totalmente tecnificada y controlada, mientras que la de la perdiz, a la diferencia  de tecnología hemos de añadir el inconveniente de la falta de control en el campo. Esta diferencia en uno y otro caso origina situaciones dignas de tener en cuenta, siendo la fundamental la cantidad de animales que deben existir en cada caso.
En el caso de los animales domésticos, sobre todo en las aves, la cantidad de animales totales necesarios para llegar a producir una unidad pollo en el plato es sensiblemente menor que las que se necesitan para producir una unidad perdiz: todos los pollos producidos, muy pocos dejan de llegar, dadas las escasas muertes u accidentes, a la edad de matadero y al plato del consumidor.
Sin embargo, para producir una perdiz adulta susceptible de ser cazada, hemos de partir de bastantes más animales. En cada uno de los pasos por los que pasa la reproducción (emparejamiento, puesta, fertilidad, eclosión, cría,  adaptación al medio, depredación en general, etc, etc.) tenemos que hablar de un porcentaje de éxitos que en la mayoría de los casos no pasa del 20-30%.
En una población perdicera, lo común es que si una vez terminada la temporada, dejamos un número determinado de adultos en el campo, lleguemos a la siguiente sólo con el doble de los dejados.
Por el contrario, en cualquier corral de cortijo, por cada gallina se pueden obtener catorce o quince pollitos, de los que llegan a adultos como poco un 50%. No digamos lo que se puede producir en una granja con manejo, alimentación y enfermedades controlados. La progresión animal en una cría controlada puede llegar a ser geométrica.
Hay otra cuestión fundamental: las granjas ocupan espacios reducidos y consecuentemente se producen contaminaciones a veces difícil de controlar, sea palomina, purines, plumas, etc, etc. Por el contrario, un coto de caza es necesario se encuentre en una gran extensión de terreno en el que la agricultura no se encuentre intensificada, produce mano de obra en fincas que no son adecuadas para el cultivo, justificando su existencia, y en definitiva y fundamentalmente, mantienen una población animal no cinegética, pero que existe por medio de la caza: linces, águilas, zorros, meloncillos, cuervos, arrendajos, rabilargos, y un gran número de animales que sobreviven gracias  a los cazadores y a la caza que estos cuidan.
En resumen, los cazadores somos consumidores de carne con ciertas diferencias de otros consumidores: producimos la carne con el animal en plena libertad, dejamos que llegue a su edad adulta, producimos para otros animales, los depredadores, sacrificamos los animales directamente sin necesidad del matarife, el animal pasa de la vida a la muerte sin enterarse, en mi caso los pelo o desuello, los limpio y me los como con la familia o los amigos, y por último, no me comparen la calidad de la carne de caza con la de un animal criado en estabulación, ¡por favor! Y encima de todo esto nos divertimos.
Si el que practica lo anterior merece llamarse ecologista, es algo que deben medir y calificar las personas con objetividad.

martes, 13 de septiembre de 2011

Las "Pepas" del Cortijino

LAS PEPAS DEL CORTIJINO
(13/Septiembre/2.011)


Escribía en un artículo anterior sobre los descastes en Monesterio de la temporada de caza pasada, el número de pepas abatidas, mas de quinientas, y enumeraba las razones por las que había proliferado la caza mayor en todo el término municipal.

Exponía como factores fundamentales el abandono de la agricultura, la concentración y paso de la ganadería de un aprovechamiento extensivo a intensivo,  el abandono de ciertas partes de las fincas exentas de total aprovechamiento, y esgrimía el dimorfismo sexual en los ciervos como la causa fundamental del incremento tan grande  de las hembras.

Hasta el año pasado, las pepas habían campado por sus respetos, con total independencia y libertad, sabiéndose libres del acometimiento de los cazadores. Se presentaban en los puestos de las monterías con total tranquilidad, como si adivinaran que la cosa no iba contra ellas.

Pero mire Vd. por donde, el año pasado la administración concede, de golpe y porrazo, sin limitación alguna, descaste de pepas a todas las organizaciones que lo solicitaron. Y claro, la cosa cambia, de la noche a la mañana las pepas descubren que la cosa si que va con ellas, que los cazadores les están dando matute, que muchas de ellas mueren en los días que “cantan” voces de perrero, caracolas y latidos de los podencos. Esto ya va en serio, la cosa no se limita a correr por delante de los perros y despistarlos con mayor o menor esfuerzo, si no que con frecuencia ven como muchas compañeras caen como fulminadas en la carrera y que ya no vuelven.

Y ahora ¿qué ocurre? El instinto del animal le dice de alguna manera que el sitio en donde se han producido los acontecimientos no es seguro, nada seguro. Este hecho se ve incrementado por la razón de que los lugares donde se han producido los descastes han estado oliendo a muerto durante bastantes días. Efectivamente, como consecuencia de un descaste sin limitación alguna, el excesivo número de disparos realizados y la escasez de recursos de los organizadores para la recogida de las reses muertas, muchas de ellas se han quedado en el campo muertas y/o heridas y allí han permanecido hasta que la “policía ambiental” ha desarrollado su labor de limpieza. Esa permanencia de los bichos en el campo, ese olor a muerte, como decía más arriba, ha producido que muchas de las pepas abandonen el coto en busca de lugares más tranquilos. Pero ¿qué lugares son estos? Pues precisamente los lugares mas inaccesibles de aquellas fincas en las que se desarrolla una ganadería de tipo extensivo y que como mucho se ven atravesadas de higo a breva por un vaquero a caballo o por algún que otro cazador que pega un tiro cada dos o tres horas. Es decir, terrenos relativamente tranquilos y poco transitados.

En los terrenos de la Sociedad de Cazadores de Monesterio hay bastantes fincas que pueden cumplir con estos requisitos. La Purificación”, “Las Umbrías”, “El Cortijino”, “Los Barrancos”, etc..., por nombrar sólo algunas, cumplen con esta condición de tener zonas con abundancia de monte que sirva de refugio, tengan agua y comida, la montanera esta a la vuelta de la esquina, y sobre todo una cierta tranquilidad que permita la estancia de estas reses, aunque sea por un periodo de tiempo, hasta que las molesten de nuevo.

Y ha sido precisamente el dueño de una de estas fincas, “El Cortijino”, quien ha dado la voz de alarma. Este verano se ha quejado a Ceferino, presidente de la Sociedad Local de Cazadores de Monesterio, de que su finca está llena de “pepas”  y que aparte del pasto que le quitan al ganado de rumio, háblese de vacas y ovejas, estos animales le van a levantar materialmente la montanera, o sea que se comerán la mayor parte de la bellota destinada a sus cochinos.

Esto tiene mucha guasa, como si la culpa del daño que hacen las pepas en las fincas fuese de los cazadores. Este señor se presenta en la Sociedad y conmina al presidente para que de alguna forma los cazadores acabemos con lo que el considera, con un criterio particular, una plaga de su finca. Vamos, que nos presentemos allí un día cualquiera, mientras mas pronto mejor, y convenzamos a las pepas de que es peligroso que permanezcan en su terreno y consecuentemente se las echemos al vecino de al lado, como mal menor. De esta forma, caso de haberse incumplido alguna regla, en este caso una posible infracción a la Ley de Caza, la culpa ¡para los cazadores!

Claro, el presidente, con criterio y sentido común, sabiendo lo que hace, le contesta que es necesario contar con el beneplácito de la administración, demostrar que efectivamente están haciendo daño, pedir el correspondiente permiso de descaste y una vez concedido organizar la jornada de caza.

Bueno, pues a consecuencia de todo lo descrito, la Sociedad se verá obligada, por imposición del dueño de la finca, a pedir un permiso de descaste de ciervas por daños en “El Cortijino”. Posiblemente pudiera ser el día 12 de Octubre, programado para batida de zorros.

Y ahora viene lo mejor: un % de ellas se matarán, y el resto una vez ahuyentadas de esta finca, se irán a otra, y si esta es también de la Sociedad, posiblemente esta vuelva a pedir permiso, o en su defecto, si la finca no es de la sociedad, lo hará la organización que proceda, y así sucesivamente, con lo cual nos vemos este invierno, tanto los socios como los que no lo son, de descaste en descaste y, lo que es peor, acabando con la caza mayor para mucho tiempo, y todo por no haber sabido planificar en su momento.

En conclusión, nos hemos llevado casi toda la vida respetando a las pepas y en un par de años, como máximo tres o cuatro, acabaremos con ellas y lo que es peor, con los ciervos. De igual forma puede ocurrir con los jabalíes, que ocurrirá, acabaremos con ellos amparados en los daños causados a las fincas, con lo cual volveremos a tiempos pasados, o sea a ser sólo y exclusivamente cazadores de menor, que es lo nuestro.