lunes, 19 de mayo de 2014

ANÁLISIS DE LA TEMPORADA PASADA (2.013-2.014) – IV y último


e) La mayor

Respecto de las monterías decir que este año he asistido a más que en anteriores ocasiones y que en general han sido bastante buenecitas en general, pero por lo que a mí respecta bastante escasitas, por no decir decepcionantes.
Comentar que a pesar de tener permiso de rececho del jabalí, en la Sociedad Local de Monesterio, hasta final de año, no ejercité dicha modalidad por las exigencias que esta modalidad de caza impone: estar en el sitio y analizar el terreno varios días antes.
También hubo, en la misma sociedad, posibilidad de rececho de un venado en berrea, pero no fui agraciado en el sorteo. De cualquier forma se ha demostrado el fracaso de esta modalidad: de diez permisos, un sólo venado cobrado y encima de sólo 10 puntas: pobre y bien pobre.

La pepa del Mero (12/10/2013)
12/10/2.013: Montería en El Real de la Jara, finca “La Cebra”, invitados por Manolo Gil. Un solo disparo a un zorro. Estuve con Mero que tuvo la oportunidad, que aprovechó, de cobrar una cierva.

26/10/2013: Montería en “La Víbora”, t.m. de Monesterio: sin disparar.



01/11/2013: Montería en “El Machado”, t.m. de Monesterio. Una montería que en lo general se dio de forma aceptable, pero en lo particular fue bastante insípida. La rehala que debía batir el terreno de mi armada, a la vuelta, en vez de volver por el sitio adecuado lo hizo por el camino: ley del mínimo esfuerzo. Una imagen muy pintoresca, la del perrero a la vuelta, pero bastante triste para el montero que ve como se le esfuman sus últimas posibilidades.
Una visita al dentista (12/10/2013)
12/10/2.013: Montería en El Real de la Jara, finca “La Cebra”, invitados por Manolo Gil. Un solo disparo a un zorro. Estuve con Mero que tuvo la oportunidad, que aprovechó, de cobrar una cierva.

26/10/2013: Montería en “La Víbora”, t.m. de Monesterio: sin disparar.



01/11/2013: Montería en “El Machado”, t.m. de Monesterio. Una montería que en lo general se dio de forma aceptable, pero en lo particular fue bastante insípida. La rehala que debía batir el terreno de mi armada, a la vuelta, en vez de volver por el sitio adecuado lo hizo por el camino: ley del mínimo esfuerzo.

El regreso de los perros: por el sitio
 más cómodo, el camino. Muy pinto-
resco, pero decepcionante para las
 posturas
Resultado en el Machado












02/11/2013: Montería en “El Castillo” con la Sociedad Local de Monesterio: nada de nada.

15/11/2.013: Montería con Manuel Expósito. Servicios Cinegéticos, Finca “La Picota”,  Guillena (Sevilla). Parece ser que en esta finca quieren hacer desaparecer los venados y de entrada dieron permiso para disparar sobre cualquiera de ellos, incluidos ciervas y varetos. Me tocó un puesto en la traviesa central, deseado por el resto de los monteros, pero como debo tener “yuyu”, al final los guarros estaban en otra traviesa donde se divirtieron de lo lindo mientras desde mi armada nos limitábamos a oír los tiros. Al final se me arrancó un vareto desde atrás y no pude resistirme.

21/12/2013: Montería en “La Padrona”, t.m. de El Real de la Jara, invitados por Manolo Gil. Nos llevaron a una armada de traviesa y a pesar de que se movieron bastantes guarros sólo disparé una vez a un guarrete totalmente tapado. Las posibilidades con los guarros, dada la abundancia de monte fueron muy escasas: otra cosa hubiera sido con los venados que se ven por encima del monte, pero estos brillaron por su ausencia. De cualquier forma una montería, a pesar de haber disparado en una sola ocasión y muy tapado, de la que salí con excelente sabor de boca: los perros se movieron bien y se barruntaron bastantes guarros.

22/12/2013: Montería en el “Montón de Trigo”, t.m. de El Real de la Jara, invitados por Manolo Gil. Aburrimiento total.

25/01/2014 de Enero, batida de guarros en el Peñón de Algámitas (Sevilla), finca “La Rabitilla”. La primera vez en mi vida que acudía de montería a esta comarca, invitados por la sociedad de Algámitas. Nos dijeron que había cantidad de guarros cruzados en el campo, pero al final sólo se vieron jabalíes y además en otra armada. Hubo noviazgo por partida doble.

Los guarros de Algámitas

Juicio sumarísimo: los reos escuchas "aterrados" la exposición de los
 hechos por parte del fiscal, en este caso el presidente de la 
Sociedad de Algámitas. Curioso el sambenito que portan: la careta 
de la "victima" 

Día 9 de Febrero, montería en la finca “el Puerto”, Almadén de la Plata (Sevilla). Curioso lo de esta montería. Nos avisaron de que se había suspendido a las dos horas de estar puestos y hartos de agua.

Grupo escultórico en el centro de Almadén de la Plata. "El Rehalero",
escultura de Jaime  Mate  Gallego. Tiene varias en el pueblo.
Delante el "Paquino", otro compañero de fatigas.

Día 15 de Febrero, montería en la finca “El Machado”,  Monesterio (Badajoz). Esta vez no solo fue una montería mala en lo particular, también en lo general.

Día 16 de Febrero, montería en la finca “La Víbora”,  Monesterio (Badajoz). Se suspendió de forma anticipada.

En conclusión, nueve monterías en total sin pena ni gloria.

f) Conclusiones generales a la temporada

En definitiva, a la vista de lo acontecido la temporada pasada, las cosas se presentan con bastantes nubarrones.
La afición comienza a resentirse: el deterioro físico, al que se añade la escasez en la caza, propician que cada vez tenga uno menos ganas de salir al campo. De cualquier forma y a pesar de todo todavía queda algo, la afición a la caza sigue siendo grande, muy grande diría yo. Pero entre la crisis, la escasez de caza y la merma de las condiciones físicas no se qué pensar.
Comienza a producirse el relevo generacional: Pablito, el niño del Dalí, le está dando fuerte. A ver si es capaz de aguantar. Diversiones y buenas compañías no le faltan, así que si sigue cazando es que es de los legales. No era lo mismo en nuestra época, íbamos a cazar por no tener donde ir.

Nido de perdiz (Foto J.J.S.)
La caza menor, por lo menos en Monesterio, sin gestión cinegética alguna, se acaba. Las perdices que existen son testimoniales y no creo se recuperen. La solución pasa por tener otro coto. La temporada pasada se presentó una oportunidad en Sevilla, pero al final Mero decidió que no y yo no voy solo; de cualquier manera algo habrá que buscar.
No es que cualquier tiempo pasado fuese mejor, aunque sí. Pero ya es mala suerte que siendo un cazador que hace a todo, “pelo y pluma” como se suele decir, tenga tan poco éxito. Nunca he sido cazador de perchas abundantes, salvo honrosas excepciones, pero en estos tiempos que corren parece ser que lo más normal es que se sucedan monterías tras monterías sin disparar, días de caza al salto en los que cobrar una pieza es un éxito y de las migratorias que decir: hacer una percha de 10 ó 12 zorzales es todo un éxito.

La foto de la izquierda es todo un canto a la esperanza: un nido de perdiz, de esta temporada, foto de anteeayer, perfectamente disimulado. Tiene 11 huevos. ¿Cuántos pollos saldrán adelante? Todo un misterio. Esperemos que el canto de esperanza no se convierta en un canto al sol. Estamos a 19 de Mayo y no cae una gota de agua desde el día 20 de Abril, fecha en la que sólo cayeron unos 10 mm. Un mes sin agua y con temperaturas máximas por encima, algunas veces bastante por encima, de los 25ºC. Serán los pollos, los del nido, si salen, capaz de aguantar. Ya veremos.


jueves, 15 de mayo de 2014

ANÁLISIS DE LA TEMPORADA PASADA (2.013-2.014) – III

e) Zorzales y palomas

De los zorzales ni siquiera vale la pena contar algo. Llevamos los últimos años verdaderamente increíbles. Hay que tener en cuenta que si por algo se distinguieron hasta no hace mucho los terrenos de la Sociedad Local de Monesterio, es por su abundancia de pájaros. Estos terrenos reúnen dos cosas fundamentales para que el pájaro se encuentre a gusto: en primer lugar abundancia de comida, olivos de sierra donde encuentran su alimento favorito, la aceituna, y en segundo lugar terrenos cercanos de monte ideales para pernoctar y de camino, si el clima es húmedo, encontrar multitud de insectos, su otro alimento preferido.
Pero de un tiempo a esta parte, el pájaro ha ido disminuyendo, sin prisas pero sin pausas. El nº de pájaros cobrados en las últimas seis temporadas, anteriormente no tengo contabilizadas, se reflejan en el cuadro de más abajo.
Como se puede comprobar hay que tener bastante afición para meterse un madrugón de aúpa, hay que levantarse sobre las cinco de la madrugada, echarse al cuerpo una cochada de 100 km., gracias que es autovía, pasar un frío del carajo, en Monesterio es lo más normal  y volver para Sevilla para presentarse a la vuelta con una media de ocho pájaros.
Hay días en que la visita al campo, comer al aire libre y charlar con los compañeros ya dan por justificadas todas las molestias, pero otros…… Eso sin tener en cuenta las riñas de la mujer y también, por supuesto, los gastos acarreados.

Temporada 

de  Zorzales

de  Jornadas
Media
pájaros/jornada
2008/2009
56
5
11
2009/2010
57
5
11
2010/2011
16
4
4
2011/2012
8
1
8
2012/2013
91
11
8
2013/2014
29
4
7

La temporada 2012/2013, no es que el campo reventara de zorzales, pero si los suficientes como para mantener la afición y juntar en toda la temporada, 11 jornadas, cerca de la centena. Jornadas cortitas de pájaros, pero desarrolladas con bastante disfrute. Que hubiera yo pensado hace quince años, cuando cazábamos, grupo de Manolo Otero, el Vito, el Paquino y el que suscribe, de 200 a 300 zorzales cada domingo;  raro era el día que bajaba el grupo de 50 pájaros de media por cazador y eso teniendo en cuenta que el 80 % de la caza la matábamos el Vito y servidor; Otero y Paquino eran meros acompañantes testimoniales. Como sería la cosa, que le propuse al Paquino, después de tener en casa más de 300 pájaros congelados, que ya no volvía, que no sabría qué hacer con la caza; al final buscó un recovero, entre 80 y 100 pesetas el pájaro, para venderlos y me convenció para seguir cazando. Ha sido la única vez en que he procedido a vender caza.
Hasta no hace mucho tiempo, dado el éxito cinegético, digamos que pésimo, de los demás tipos de cacerías, siempre esperaba uno confiado en resarcirse de los zorzales. Ya uno no espera nada de ellos.
Una perchita, 8 o 10 pájaros, que puede considerarse
un éxito
Esta temporada, el primer día, en el basurero, no se dio mal del todo. El segundo, otra vez en el basurero, me lo perdí a causa de la malograda montería de Calera de León, aunque participé un rato por la tarde. La cuestión es que me entusiasmé y aunque disponía de un cajón de cartuchos, diez cajas, del año anterior, fui al “tartas”, armería Merino, y le compré, ni corto ni perezoso, dos cajones, o sea 20 cajas. Por cierto, Antonio, el dueño, me saludó efusivamente, dado el tiempo que hacía no me veía, más de dos años. De seguir así no me volverá a ver en bastante tiempo.
Respecto de la torcaz, se oían rumores en el pueblo de que se movían en la sierra algunas “pitarras” de palomas. De hecho algún que otro cazador, entre ellos mi primo Cachorrro, regresaban, alguna que otra mañana, con perchas de 4, 5 ó 6 palomas. Pero claro, después de mantener un cimbel con varias palomas todo el año, y tener información mas que exhaustiva de donde se carean las palomas; quien algo tiene, algo le cuesta. Si quieres matar conejos has de tener un perro adecuado; pues igual para las paloma, la única manera de atraerlas es con reclamo. Así pasó en la única jornada que tuve en compañía de mi sobrino; vimos pasar algún que otro grupo, pero todos fuera de tiro.
Algún día contaré algo de los zorzales y de las palomas.
El próximo apartado contaré algo de los zorzales y las palomas
Comiéndonos el "taco",  después de una de las jornadas poco afortunadas.
El "Mero", Pablito (hijo de Dalí) y Dalí. El que suscribe está detrás de la cámara



martes, 6 de mayo de 2014

Empresa Pública&Empresa Privada


He hecho notar en otros escritos de este bloc la importancia que tiene para mí las inversiones realizadas por las empresas privadas respecto de las publicas.  Así dije, blog de fecha 7/Febrero/2013, que se estaba regenerando mas el lince en Sierra Morena que en Doñana, sobre todo porque en esta última la presión de la Administración pública era mas acusada respecto a la primera, donde se hacia notar bastante la mano de de algunos empresarios agrarios y también de las sociedades de cazadores.
Aunque lo que expongo a continuación no tiene relación con las actividades cinegéticas, si es un ejemplo de lo que expongo en el primer párrafo.
En el “ABC” de Sevilla del lunes, 28 de Abril de 2.014, escribe, como todos los días, en el apartado de opinión “EL RECUADRO”, el célebre escritor D. Antonio Burgos, un artículo titulado: “¿MÁS AUDITORIOS, HIJOS MÍOS? Sevilla infrautiliza las 80.000 plazas de auditorios que tiene, ¿a qué hacer más locuras con 20.000 plazas más?”
Leo con bastante frecuencia, casi todos los días, al Sr. Burgos y reconozco que hay que tener cierta sabiduría para poner, día a día, un artículo en el periódico. Y hay que reconocer también que no todos los días se está igual de inspirado y que debido a la frecuencia con que se escribe, hay artículos a los que se le puede considerar geniales y otros a los que no tanto. Este del lunes 28 del corriente es de estos últimos. No voy a criticar el artículo del Sr. Burgos en cuanto a la forma; sería todo un atrevimiento siendo el que suscribe un verdadero neófito en el arte de escribir. Pero si me voy a tomar la libertad de hacerle crítica en el fondo.
Creo, Sr. Burgos, que aunque Sevilla esté repleta de auditorios, están todos ellos pensados más con el c… que con la cabeza y  no hay ninguno que se adapte a las características del que parece ser está en proyecto.
Como Vd. nombra, tenemos hasta cuatro auditorios posibles: el Rocío Jurado, el de Fibes, el de SGAE y el Estadio Olímpico, la obra faraónica del Sr. Rojas. Parece ser, y estoy de acuerdo, que ninguno de ellos vale para un concierto de las características del que se quiere proyectar.
Y ¿Sabe Vd. por qué no vale ninguno? Porque, como dije más arriba, se pensaron con el c…, porque se hicieron con el dinero de todos los  contribuyentes, porque su función principal fue la de recibir a un político en campaña electoral para su inauguración.
Respecto a que en Sevilla no cabe ni un mangazo, que yo sepa, los terrenos donde se va a ubicar el proyecto denominado “Sevilla Park Arena”, o como quieran llamarlo,  se harán por parte de una empresa privada y en la realización de dicho proyecto la administración pública sólo debe intervenir para conceder los correspondientes permisos, si hubiera lugar a ello; y físicamente los solares donde se quieren ubicar sólo sirven para que de año en año aparquen los coches de la Feria, con lo que su utilización es de una semana al año. Y ¿sabe Vd. por qué, según ciertas personas, estas instalaciones son necesarias? Porque están pensadas con la cabeza y no con el c…, porque la inversión que se va a hacer en ellas son de procedencia privada,  porque habrá estudios, a los que yo no llego, que pueden hacer rentable la inversión, porque generaran puestos de trabajo en la inversión y en la explotación, etc., etc.. Y lo que es más importante: no hay riesgo financiero para los sevillanos. 
Las "Setas" de Sevilla, denominado "Metrosol-Parasol": ni es
 metro ni para el sol. Un verdadero "bodrio". No vale para nada.
Entre unas cosas y otras casi 120.000.000 € a la basura.
El tranvía de Sevilla, denominado por los sevillanos "el tren
de la bruja".  Una persona que ande ligera llega antes. La
catenaria estorba para la Semana Santa y han de desmontarla
 y volverla a montar para que puedan desfilar las procesiones.
Puede haber mayor sinsentido. Otros 100.000.000 €
Porque, Sr. Burgos, Vd. sabe mejor que nadie la cantidad de inversiones que se han hecho en Sevilla en los últimos años a las que no le veo utilidad alguna; basten dos ejemplos: las “Setas”, o lo que sean, de la Plaza de la Encarnación, convertida en “Plaza Mayor”, otro pensamiento del c…, y el “Tranvía” del centro, al que todos le llaman el “Tren de la Bruja”. En los dos se ha gastado el dinero de todos los sevillanos, el que tenemos nosotros, el que tendrán nuestros hijos y el que, posiblemente, tendrán nuestros nietos. El responsable de estas dos barrabasadas está en Madrid tan tranquilo, sin responsabilidad alguna.
Otra diferencia fundamental es que cuando se abra el auditorio proyectado, al que seguramente yo no acudiré, pagaré por entrar y no tendré que hacerlo si no me apetece ir o no tengo dinero para ello. Porque la entrada no será “gratis” como subir a las setas, un “gratis” que pagamos todos los sevillanos, sino que el que lo utilice tendrá que pagarlo. ¿Se imagina Vd. un auditorio al que venga un artista del momento “gratis” como las setas? Eso sí que sería un verdadero mangazo. Esos artistas internacionales a que se refiere son trabajadores como otros que hay en otros gremios, valga como ejemplo los futbolistas, y se llevaran el dinero que quieran darle algunos sevillanos, no todos como ocurre ahora. Además, ¿no se ha llevado el dinero un arquitecto alemán, Jürgen Mayer, por diseñar el bodrio de la Encarnación?
Hay que defender a toda costa que sea la empresa privada la que realice las inversiones y que la administración se dedique a gestionar y no a hacerle la competencia. Los funcionarios son muy necesarios, pero deben ser los mínimos y bien pagados para que las empresas privadas realicen su función de forma adecuada: inversiones y empleo.
Con el Sevilla Park Arena puede que no se vaya a acabar el Mangazo, pero si las cosas se hacen como deben, puede ser el comienzo de una recuperación del empleo en Sevilla, que buena falta nos hace.
Para apoyar lo que digo baste la respuesta del Sr. Gregorio Serrano, Concejal de Turismo, Economía, Empleo y Fiestas Mayores, del Ayuntamiento de Sevilla, a una de las preguntas de la periodista Mª Jesús Pereira en el ABC del 5 de Mayo pasado:
 « Pregunta: -Se anuncia un auditorio con 20.000 plazas junto al rio. ¿Tiene sentido cuando tenemos Pibes, el Auditorio Rocío Jurado o el teatro de la Sgae?
Respuesta: -El Ayuntamiento no promueve ese auditorio. Es una empresa la que está interesada en construirlo e imagino que habrá hecho un estudio de mercado. El Ayuntamiento no le va a decir que no invierta esa millonada y que se vaya a otra ciudad. Otra cosa es que nos pidan que pongamos la mitad del dinero.»
¿Está claro?

lunes, 5 de mayo de 2014

ANÁLISIS DE LA TEMPORADA PASADA (2.013-2.014) – II


c) La menor

De la caza menor, casi sería mejor no hablar. Primero porque el número de cacerías es cada vez más escaso y segundo porque el número de piezas abatidas es más escaso todavía. Si a estos dos inconvenientes se le añade que los terrenos de caza a los que puedo acceder, Sociedad Local de Monesterio, no son nada fáciles de andar, y que cada vez estoy más torpe, ya estoy jubilado, las posibilidades en este tipo de cacería son cada vez menores.
Emilio Chavero, alias “Seisdedos”, un compañero de fatigas 
en una de la cacería  cobrada por el grupo. Todavía se atreve,
ya cuenta con 77 años, con los jóvenes. A la vista de la foto 
parece ser había  muchas piezas: la realidad es que 
había menor número de piezas  que cazadores. Eramos mas de 20

Una cosa se confirmó: las primeras nidadas de perdiz, incluso polladas ya creciditas, debidos a la primavera cambiante, mes de Abril caluroso y mes de Mayo frío de invierno, se fueron al garete. La única posibilidad es que algunas perdices tuvieron la posibilidad de volver a iniciar una segunda puesta que salvó algo la población perdicera de este año. De hecho se vieron pollos de perdiz bastante tardíos. En cualquier caso, esta población se presentó totalmente irregular: criaron algo en algunos pocos sitios y prácticamente nada en ninguno.
Se programaron  en total cuatro días de caza menor al salto: dos en Noviembre y otros dos en Diciembre. Sólo asistí a las dos primeras, las otras no pude, una por ir de puente con la mujer, día 8, y la otra, día 22, por una montería en el Real de la Jara. Antes no perdía un día al salto lloviera o venteara, pero el tiempo pasa y las circunstancias físicas, aparte de otras, se imponen.
Dada la escasez de facultades físicas, tanto una como otra cacería las programé intentando, dentro de lo posible, adelantarme con el coche, gracias al todo-terreno, al grupo de compañeros e ir poniendo alguna que otra puerta: todo un intento de adivinación de por dónde iba a pasar el grupo y poder tirar alguna perdiz. En la primera cacería, de cuatro puertas que dimos, sólo una surtió efecto positivo: tiré tres perdices largas y conseguí quedarme con una; las otras tres puertas un querer y esperar que los compañeros pasaran por donde habíamos previsto. Está claro que “no se puede estar en misa y repicando”, dicho en la realidad: cazando al salto en mi interés y ojeando para la conveniencia de los inválidos.
La segunda vez ocurrió más de lo mismo: cuatro puertas y en sólo una de ellas entraron algunos pájaros, sólo un tiro con suerte y cobré un pájaro. 
Eso sí, uno de los cazadores aprovechó para recechar una cierva y como había permiso de descaste, el famoso rececho, amparados en el mismo, la recogimos y quitamos un poco las telarañas del congelador.
Como curiosidad lo sucedido en otro de los grupos, en la foto adjunta, el “futuro cazador” con el jabalí, es el ejemplo de lo que puede ocurrir en la caza. El guarro de la imagen, recechado y aguardado durante todo el verano, tiroteado el domingo anterior en un gancho y curtido en mil batallas, se le presenta a un cazador, compañero de otro grupo, dándole tiempo para cambiar de munición en la escopeta y abatirlo con toda la facilidad del mundo; verlo para creerlo: con toda la veteranía del mundo e ir a morir de la forma más tonta. Un pequeño descuido o despiste le costó la vida.
 No sé si podré en otra ocasión, habrá que esperar a otra temporada, ir al salto con los compañeros y poder disfrutar de la perdiz en toda su salsa; la recuperación y vuelta  a tiempos pasados es casi totalmente irreversible, pero en fin, nunca se sabe. Sobre el comportamiento de la perdiz roja en estas estribaciones de Sierra Morena, comentaré algo específicamente en otra ocasión.

d) Los zorros

El zorro es un animal que ha proliferado enormemente debido a la variedad de su dieta; se le conoce como un carnívoro oportunista siendo su dieta de lo más variada, basada en aquello más fácil de obtener en cada momento: desde aves y mamíferos en general adecuados a su tamaño, insectos como grillos, saltamontes, cigarras, frutas como uvas, higos, bayas silvestres, etc... etc.…Eso sin contar las carroñas y  los daños que puede hacer a la ganadería doméstica: corderos, cabritos y los famosos ataques a los gallineros. Para completar su dieta alimenticia dispone de los restos de los piensos compuestos de la ganadería extensiva; en algunas fincas están gordos y lustrosos.

Un buen ejemplar: la bala le entró por  debajo  de la 
oreja derecha y le salió por la parte  izquierda  de la
 boca. Un buen estropicio dental, quedó seco.  Lo maté
 en la primera montería: 12 de octubre.
Respecto a los zorros añadiré que en mi vida había visto tantos zorros en el campo, contando no sólo las salidas específicas, sino otras salidas al campo, dígase monterías y demás, y todos a juzgar por su apariencia, gordos, sanos y bien alimentados. Si algún bicho está bien adaptado a estos parajes nuestros, es sin duda alguna el zorro, cada vez más abundante. Los datos oficiales, siempre por debajo de la realidad, constatan que en el año 2.007 se abatieron en Andalucía 32.000 zorros, estando a la cabeza Huelva con cerca de 7.000, seguido muy de cerca por Córdoba, 6.600, Granada, 5.500, y Jaén, 3.900; siguen Sevilla, 3.300, Cádiz, 3.250 y Almería con 1.450, datos que no están mal del todo. En Extremadura creo que bastantes más. 
Y como dice el refrán que “a falta de pan buena son tortas”,  en este caso específico, las cacerías a zorros se han convertido en una diversión que, en bastantes ocasiones, suplen a las de caza menor al salto y de camino se quitan alimañas del campo perjudiciales para la caza menor: conejo, liebre y perdiz.
Para cazar zorros se programaron por la Sociedad Local de Monesterio todos los domingos del mes de octubre y demás domingos, siempre que no se celebre montería o cacería general. 
El cazador futuro a lomos de la cierva y con el rabo
de un zorro.
Estas cacerías suelen ser bastante socorridas, ya que suplen aquellos domingos en los que no tienes que hacer otra   cosa mejor. Bueno, pues a pesar de que estaban programados bastantes domingos, unas veces por asistir a otros menesteres y otras por compromisos familiares, sólo asistí el primer día: 13 de Octubre. Sólo decir que aunque vi tres zorros, iban todos fuera de tiro y no disparé. Se mataron cuatro zorros y como otro compañero se dedicó al rececho de las ciervas, tuvo éxito y le ayudamos a sacarla; ello contribuyó a volver a quitar algo de telarañas del congelador.   
Seguiremos hablando de la temporada, todavía nos quedan las migratorias y la mayor

sábado, 3 de mayo de 2014

CONEJOS DESPISTADOS



Hace unos días leí en más de un periódico, a través de dos agencias, EFE y Europa Press, una noticia bastante curiosa. El titular rezaba de la siguiente manera:

“La Guardia Civil imputa en Lantejuela a una persona por transportar 500 conejos enjaulados y hacinados con documentación falsificada”

Dado el titular me intereso por él y enseguida me dispongo a enterarme de más detalles. Sigo leyendo más abajo lo siguiente:

“Los conejos, procedentes del campo, se encontraban enjaulados y hacinados en un camión, motivo por el cual, algunos de ellos murieron debido al estrés. Los Agentes consiguieron salvar a algunas crías recién nacidas.
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), junto a agentes de la Guardia Civil del Puesto de La Lantejuela, imputan a un hombre que transportaba en su camión 500 conejos enjaulados y hacinados, con una Guía de Origen y Sanidad falsificada.
Los agentes observan que el transporte está amparado con una Guía de Origen y Sanidad Pecuaria para 500 conejos, procedentes de Calzada de Calatrava en la provincia de Ciudad Real, con destino a Ciudad Rodrigo provincia de Salamanca.
Al haber sido interceptado fuera de itinerario reflejado en la Guía de Origen y Sanidad Pecuaria, agentes de la Guardia Civil del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la localidad de Morón, intervienen el transporte para que un veterinario oficial examine a los animales”

Parece ser que el motivo de la alarma de los agentes  de la guardia civil fue el itinerario que se reflejaba en la guía veterinaria: de Calzada de Calatrava (Ciudad Real) a Ciudad Rodrigo (Salamanca). Yo me pregunto lo siguiente: ¿Qué hacia el camión no ya fuera de su ruta, sino a una distancia totalmente opuesta de su dirección, hacia Lantejuela (Sevilla)? Un camión que debería haber emprendido camino hacia el Noroeste, se desplaza al sur de su lugar de origen, con el consiguiente incremento de distancias.
Si la mercancía hubiera sido otra, cabría suponer que el camionero se hubiera desplazado hasta la provincia de Sevilla por algún motivo particular, pero ¿tratándose de conejos vivos?, muy raro.
Creo suponer que los conejos procederían de algún lugar cercano a Lantejuela, vaya usted a saber, con destino desconocido y aprovecharon alguna guía ya expedida con el itinerario de C. Real a Salamanca. De lo que se desprende, que a lo mejor la guía no era falsificada, sino una correspondiente a otro origen y destino. Si los agentes lo pillan en un lugar del itinerario correspondiente, seguro que se salen con la suya.
Espero que algún día nos enteremos que es lo que pasó con los dichosos conejos.

Me gustaría saber más del asunto.

viernes, 4 de abril de 2014

ANÁLISIS DE LA TEMPORADA PASADA (2.013-2.014) – I


Hacía ya bastante tiempo que no conocía una temporada de caza tan deficiente como esta. ¡Ojo!, hablo sólo y exclusivamente por mis experiencias.  La caza menor por su escasez y la mayor porque he debido de tener un “yuyu” de campeonato: la mayor parte de las monterías sin tan siquiera disparar; a este paso se me van a oxidar los cartuchos del rifle.
Se presentó una primavera (ya se sabe que el comportamiento de la primavera influye decisivamente en el desarrollo y reproducción de las especies cinegéticas) bastante rara: mes de Abril con temperaturas elevadas y mes de Mayo con fríos más propios de Febrero o Marzo. Para muestra, decir que durante la feria de Sevilla, últimos de Abril, se pasó calor más propio del verano, llegamos a los 37ºC, que de una primavera y que a los pocos días en Monesterio, concretamente el día 28 de de Abril cayó una nevada, prólogo de lo que iba a ser el mes de Mayo. La romería de San Isidro en esta localidad, 15 de mayo, se celebró con lluvia y un frío de espanto; media población de Monesterio agarró un resfriado de aúpa, más de uno hubo de ser tratado de síntomas de neumonía. Tampoco fue agradable el camino del Rocío para los peregrinos de Sevilla, y eso que en estas tierras el frío se nota bastante menos.
Como consecuencia de lo descrito, la bellota se heló en la mayor parte de la dehesa y la cría de la perdiz fue un enigma que no se pudo descifrar hasta bien empezado el verano. No quiero ni imaginarme las vicisitudes y sufrimientos que debieron  pasar los bichos en el campo, y no digamos nada si acababan de llegar  a este mundo; claro, los que pudieron resistirlo, que no serían muchos.  Pero vayamos por parte.

a) El descaste del conejo: escasez y abundancia

Ya sabemos que en Monesterio el conejo brilla por su ausencia y normalmente en la provincia de Badajoz no se autoriza el descaste.
Sólo se presentaron dos posibilidades: la primera era repetir al principio del descaste, primeros de Julio, ya estuve la temporada pasada, en la finca “Los Caños” del término municipal de Villanueva del Rio y Minas y la otra echar alguna que otra jornada  en el término municipal de Marchena, en este caso a partir del 15 de Agosto.
Paco, uno de los socios de “Los Caños”,
dedicado a destripar conejos; labor que
hay que hacerla cuanto antes
debido al calor. Foto del verano anterior.
Pues bien, fallaron las dos posibilidades: la primera, la de Villanueva, por la escasez del conejo; yo iba pagando un tanto la jornada con un cupo de conejos y ya el año pasado me vine dos días sin haber cubierto el cupo; la escasez  obligó a los socios, esta temporada, a desistir de vender parte de la caza. La segunda, en Marchena no falló por la escasez del conejo, allí abundan, sino por otras circunstancias, fundamen-talmente las vacaciones y la coincidencia de las jornadas con la media veda.
Se comprueba en más de un caso que el conejo se está desarrollando mucho mejor en zonas de cultivo, caso de Marchena, que en otras de monte, lugar donde se encontraba en sus orígenes. Pero estos menesteres será cuestión de tratarlos en un tema aparte

b) La Media veda

Esta temporada pasada dispuse de dos acciones de caza: una en Monesterio (Badajoz) y otra en Santaollalla del Cala (Huelva). Luego salió un día de caza suelto en un pueblo de Córdoba, La Coronada, perteneciente al término municipal de Fuenteobejuna.
Abrimos con la provincia de Córdoba en una finca denominada “Las Canalejas”, situada cerca de dos pedanías de Fuenteovejuna: “La Cardenchosa”  y “Los Rubios”, en una zona denominada “Los Chirimeros”
Grupo de “La Coronada”: después de comer, en lo más profundo del arroyo,
 cauce totalmente seco, huyendo del calor. De izquierda a derecha:
Pedro “El Madrileño”, J. Félix (autor del artículo), José Manuel
“Romo”, José Garrote, Pedro García Jr. y  Pedro García Sr.
Detrás de la cámara mi sobrino Javier

Pasamos un día de calor tremendo. La zona, de dehesa, con encinas clareonas, casi sin hojas debido a la sequia, dentro de un rastrojo ralo y bastante pateado por el ganado, prometía por la mañana una jornada cinegética aceptable. Al final el día no se dio como esperábamos y nos tuvimos que conformar con tirar alguna que otra tórtola turca. Cobramos seis tórtolas y dos palomas. La paloma aparte de verse poco tenía poco tomado el comedero y volaban por las nubes. Por la tarde era insoportable aguantar con el calor y dada la cantidad de moscas y toda clase de insectos a lo que se añadió la escasez total de pájaros,  abandonamos antes de cumplir.
En Monesterio estuve los días 24, sábado y 25, domingo. El primer día me tocó uno de los puestos cercanos al cortijo de la finca y sólo depararon lances con tórtolas turcas: abatí cinco de ellas con escaso consumo de pólvora, ocho tiros. Con buen sentido se decidió no cazar por la tarde, pero después con todo el mal sentido del mundo se tomó la decisión de volver al día siguiente, domingo. Ya lo dice el refrán: “a caza removía, no vayas al otro día”, pero el vicio puede más que uno. Aunque corrí cuatro puestos respecto al día anterior, en teoría más propicio para la paloma, estas brillaron por su ausencia y tuve que conformarme otra vez con las turcas: sólo abatí dos.
Día 24 en Monesterio: Con “Cachorro” y el “Chelito”
El mes de Agosto se portó climatológicamente hablando con una de cal y otra de arena. Los primeros veinte días fueron bastante calurosos; a pesar de que los días son ya bastante cortos por estas fechas y consecuentemente las noches más largas, las “blandas”  por las mañanas brillaron por su ausencia, perjudicando algunos frutos de verano como los higos y también otros de otoño, como bellotas, castañas, nueces, membrillos, etc.
Para no desmentir el comportamiento del mes, Agosto se despidió con tormentas fuertes y copiosas; baste decir que el día 29 descargó una tormenta de las que hacen época: 46,40 l/m2 cayeron en tan sólo veinte minutos, lo que provocó algo inaudito en Monesterio: inundaciones de casas en un pueblo que está situado en lo alto de un cerro con pendientes pronunciadas hacia todos lados. Algunos imbornales de calles situadas en tramos llanos fueron incapaces de evacuar  tanta cantidad de agua en tan escaso tiempo y en vez de tragar el agua que caía la despedían hacia arriba.
En Santaolalla, con la Sociedad Santa Marta
El día 1 de Septiembre fuimos mi sobrino y yo al comedero de la Sociedad de Santa Marta. Este año coincidieron las fechas de apertura de las sociedades de Monesterio y Santa Olalla y era comedero de segunda cacería. Aunque en líneas generales no se dio mal el día en su conjunto, mas tratándose de segundo día en el mismo lugar, sólo abatimos dos pájaros: una paloma por mi parte y una turca por la de mi sobrino.
A destacar la escasez de torcaces, no criaron bien este verano,  y muy pocas tórtolas comunes; estas últimas totalmente ausentes en algunos comederos. Está claro que la africana no gusta de compartir lugar de comida con las tórtolas turcas. Es inexplicable que la Administración no decida de una vez permitir la caza de las turcas; no sólo es una especie alóctona, si no que le está quitando el hábitat a una especie autóctona de toda la vida; cada vez hay más turcas y menos africanas ó comunes.
(Continuará)

lunes, 3 de febrero de 2014

Acerrojamiento de un arma: situaciones distintas


Últimamente me han ocurrido dos cosas relacionadas una con la otra. El nexo de unión entre ellas se refiere a la seguridad en el funcionamiento de un arma de fuego respecto del acerrojamiento ó acerrojado del cartucho dentro de la recámara. Creo que esto que voy a contar puede servir de experiencia para otros cazadores. La primera me ocurrió a mí mismo y me costó fallar la pieza en una cacería. La segunda salió de la lectura de un libro, en el cual se describe una acción, con consecuencias muy distintas, a la que me gustaría hacer algo de crítica constructiva.
Una de las cosas a las que le he cogido el gusto después de jubilado es a la lectura; pero no a la lectura en general, ya que he perdido en parte afición por las revistas de caza, se repiten una y otra vez, sino de libros en los cuales se narran acontecimientos históricos o bien hechos históricos novelados.
Reinhard Heydrich
Ha llegado hasta mi poder, a través de mi hijo, un libro bastante curioso.  Su título es “HHhH”, Seix Barral, 2011. Su autor es Laurent Binet (París, 19 de julio de 1972), escritor francés que ganó el premio Goncourt, precisamente con esta novela en la que se relata, de un modo personal, el asesinato del líder nazi Reinhard Heydrich,   Obergruppenführer (Teniente General), jefe de la RSHA, Protector de Bohemia y Moravia y uno de los artífices de la Solución final, en 1942. No es una novela histórica al uso, sino más bien un ensayo en el que prepara al lector durante todo el relato con la descripción biográfica del protagonista, Reinhard Heydrich, la situación del régimen nazi en el momento y las peripecias de los autores del atentado, Jan Kubiš y Josef Gabčik, checoslovacos pertenecientes al comando checo SOE .
Una gran parte del libro se dedica a una explicación detallada de los acontecimientos históricos, basándose de forma escrupulosa en los tipos de documentos y lugares en donde ha accedido a los mismos. Recurre incluso algunas veces a otros libros o documentos que narran los mismos hechos, llegando incluso a plantearse distintas alternativas que le lleven a las conclusiones o posibles conclusiones históricas. En definitiva, prepara al lector para  el disfrute posterior de su imaginación de cómo se desarrolla el posible atentado. Y es ahí, precisamente donde se comete, a mi entender el fallo del libro, en la descripción misma del atentado.
Subfusil Sten británico de 9 mm
El atentado se llevo a cabo con un subfusil Sten británico de 9 mm, utilizado por las fuerzas de la Commonwealth durante la II Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Esta arma es del estilo del subfusil español Star.
Lo describe de la forma siguiente: “Al llegar a la curva, el Mercedes Benz 320 redujo la velocidad y en ese momento Gabčík empuñó su Sten con la intención de lanzar una ráfaga, pero el arma se encasquilló y Gabčík se puso muy nervioso, mientras observaba al temido jefe de las SS. Apunta. Y dispara. Dispara y no pasa nada. No sé cómo evitar los efectos fáciles. No pasa nada. El gatillo se atasca o, al contrario, se hunde suavemente y percute en vacío. Meses de preparación para que al final la Sten, esa mierda inglesa, se encasquille. Heydrich ahí, a quemarropa, a su merced, y el arma de Gabcík no funciona. Aprieta el gatillo y la Sten, en lugar de escupir balas, se calla. Los dedos de Gabcík se crispan sobre el tallo de metal inútil………………” 
Más adelante vuelve a insistir: “la sten no dispara” y también “Gabcik apenas se ha movido. El clic trágico de la Sten le hadado una especie de bofetada mental”.
Hay ciertas contradicciones en estas descripciones. Al principio dice que “Dispara y no pasa nada”. No se entiende que quiere decir, pues si dispara es que se ha producido el disparo y consecuentemente sí que pasa algo. Después dice que “el gatillo se atasca o, al contrario, se hunde suavemente y percute en vacío”, cosas totalmente contradictorias. Sigue diciendo que “Meses de preparación para que al final la Sten, esa mierda inglesa, se encasquille”. Algo muy extraño, puesto que en el atentado la sten no disparó y para que se encasquille un arma ha debido disparar al menos un cartucho cuyo casquillo se atasca e impide la salida de los siguientes. Por último apunta que “el clic trágico de la Sten le hadado una especie de bofetada mental”. Si al apretar el gatillo se ha oído un clic, es señal de que el percutor del arma ha funcionado y ha incidido en el culote del cartucho, con lo que o bien el percutor era corto o tenía poca fuerza, o bien el cartucho estaba en malas condiciones y la culpa no fue del arma, sino de este último.
Ahora voy a describir lo que me acaeció a mí en una montería con el rifle: un Remington 750 semiautomático. Hacia un frio del carajo, por debajo de los 0ºC, suenan disparos en el puesto de mi izquierda y enseguida veo que se me acercan una collera de venados. Me llevo el rifle a la cara, encaro al venado macho,  aprieto el dedo índice y no se produce nada. El gatillo no cede ante la presión del dedo y consecuentemente no se produce el disparo. Cuando me quise enterar de que estaba pasando, los venados habían desaparecido. La sensación fue de encontrase el arma en el seguro, con el gatillo bloqueado. Enseguida suenan tres o cuatro disparos a la altura de las posturas siguientes. Me quedo un poco alelado mirando el rifle. Miro el botón del seguro y lo veo en la posición de disparo. ¿Qué coño ha pasado? Aprieto el botón del seguro, en el sentido del falso, con el dedo y veo que está totalmente apretado. En ese momento solo se me ocurrió una explicación: el frío me ha agarrotado el dedo y no he sido capaz de apretar el gatillo. No obstante, para asegurarme, saco el cargador y el cartucho de la recámara, vuelvo a acerrojar, ya sin cartucho, aprieto el gatillo y el disparador funciona perfectamente. ¡Joder!, me dije, ¡Ha sido el frío!, debo tener una cara de “gilipoyas” total. Comprendo perfectamente el estupor que se produciría en Josef Gabčik cuando no le funcionó la Sten.
A la izquierda, el venado fallado
La cuestión es que me fui de la montería totalmente desencantado. Al domingo siguiente, en otra montería, ya en el puesto, desenfundo el rifle, coloco dos cartuchos en el cargador, lo monto, tiro atrás del cerrojo y lo suelto acompañándolo con la mano  para que se introduzca un cartucho en la recámara. Hasta aquí el proceso de carga “normal”. No obstante, pensando en el domingo anterior, me pasa algo de desconfianza por la mente, tiro suavemente para atrás del cerrojo y veo que no extrae el cartucho. Extrañado, pongo la recámara hacia la luz y miro dentro. El cartucho está en la recámara, pero el rifle no se ha acerrojado totalmente. Vuelvo a soltar el cerrojo suavemente, lo llevo suavemente hasta tope y vuelvo a tirar; viene sin el cartucho. ¡Joder!, de pronto se me ilumina el coco. Ya sé lo que me pasó en la pasada montería. El rifle no estaba acerrojado y como consecuencia tampoco amartillado, por lo que al apretar el gatillo dio la sensación de estar en el seguro. Saco el cartucho de la recámara, llevo el cerrojo hacia atrás, a tope, y lo suelto de golpe, dando un porrazo. El cerrojo ha arrastrado a la recámara el cartucho que había en el cargador.  Vuelvo a tirar hacia atrás del cerrojo lentamente  y ahora sí que trae el cartucho cogido en las uñas extractoras de la cabeza de cierre del cerrojo. En fin,  que se fue la pieza por una torpeza mía, el rifle no estaba acerrojado.
Aunque armas muy distintas, la Sten y el Remington, las dos tienen un funcionamiento semiautomático similar: cuando realizan el primer disparo se incorpora un nuevo cartucho a la recámara sin necesidad de realizar ninguna acción más, tal como ocurre en las armas de repetición (caso de los rifles de cerrojo); además, la Sten puede funcionar en modalidad de automática ó lo que se suele decir, a ráfagas. Pero en todas las armas, tanto de repetición, como semiautomáticas y automáticas, el percutor no se libera hasta tanto no esté el cartucho bien acerrojado en la recámara. Y existen armas, como es el caso de estas dos que cito, que para que se produzca bien el acerrojado del cartucho en la recámara, es necesario liberar el cerrojo de golpe, dando un porrazo. Me inclino a pensar que lo que me ocurrió a mí y lo ocurrido a Josef Gabčik fue lo mismo: lisa y llanamente que el arma no estaba bien acerrojada y funcionó el seguro del cerrojo, que impide  que se libere el percutor, con lo cual el arma no dispara.
Dos situaciones distintas causadas por un mismo descuido. Pero claro, nada que ver una con la otra. Si a mí se me quedó cara de jilipoyas, no quiero ni imaginar la cara de Josef Gabčik: todo un poema.